Los profesionales que están elaborando el nuevo protocolo contra el maltrato infantil que prevé aprobar Catalunya en enero de 2027 quieren que este contemple una formación obligatoria, específica y reglada sobre esta problemática para todos los sanitarios que trabajen en el área de Pediatría, según ha podido saber EL PERIÓDICO. Actualmente, la Conselleria de Salut delega en cada centro sanitario la responsabilidad de hacer la difusión y formación correcta de sus profesionales. Algunos centros la llevan a cabo, pero otros no. Seguir leyendo....
Los profesionales que están elaborando el nuevo protocolo contra el maltrato infantilque prevé aprobar Catalunya en enero de 2027 quieren que este contemple una formación obligatoria, específica y reglada sobre esta problemática para todos los sanitarios que trabajen en el área de Pediatría, según ha podido saber EL PERIÓDICO. Actualmente, la Conselleria de Salut delega en cada centro sanitario la responsabilidad de hacer la difusión y formación correcta de sus profesionales. Algunos centros la llevan a cabo, pero otros no.
Hasta ahora, Salut no se aseguraba después de que todos los centros cumplían con esa formación y, por el momento, la única herramienta de la que ha echado mano el departamento –cuando afloran casos tan extremos como el del bebé de Vall d'Hebron, que evidenció que sanitarios de diferentes hospitales y CAP no supieron reconocer a tiempo los indicios de violencia– es la sanción.Se espera que el nuevo protocolo cambie este vacío.
Los cuatro casos de maltrato no detectados a tiempo demuestran que la formación de los profesionales es mejorable
Otra de las novedades que presumiblemente tendrá este protocolo es que potenciará el trabajo conjunto entre los diferentes departamentos implicados, como Salut, Drets Socials, Educació, Interior o Justícia. Uno de los fallos que ven los especialistas es que, en la actualidad, las consellerias trabajan demasiado invididualmente y no en conjunto.
Precisamente el 'modelo Barnahus',el sistema de detección y tratamiento de la violencia sexual en la infancia que se está desplegando desde hace unos años en Catalunya, pivota sobre la atención integral de los menores, al reunir en un mismo espacio a profesionales de distintos ámbitos para evitar que las víctimas tengan que explicar repetidamente lo que les ha ocurrido. Salut quiere ahora que el protocolo de maltrato infantil siga esta línea.
La formación es mejorableLos cuatro casos de lactantes maltratados este año en Catalunya –algunos de ellos con indicios también de violencia sexual– y no detectados a tiempo por el sistema sanitario demuestran que la formación de los profesionales es mejorable. En el caso del bebé que estuvo un mes ingresado en el Hospital Vall d'Hebron –y que antes había pasado por dos hospitales y un CAP–, los médicos y enfermeras que lo visitaron vieron sus hematomas en la zona genital pero no sospecharon de un maltrato. Le hicieron pruebas para descartar enfermedades de la sangre.
El protocolo busca asegurar que, ante determinados indicios, los profesionales, también los MIR, sospechen y activen las alertas
Ocurrió algo parecido con otra bebé maltratada y que fue detectada por el Hospital Sant Joan de Déu a mediados de mayo. La niña había pasado antes por el Hospital de Mollet y por el Parc Taulí de Sabadell y fue detectada por Sant Joan de Déu en su segunda visita a este centro. Según fuentes de este diario, los facultativos que la atendieron la primera vez en Sant Joan de Déu le vieron una lesión extraña en la zona genital, pero el hospital le dio el alta. Los sanitarios no pensaron en maltrato infantil. La niña volvió una segunda vez con las costillas rotas y fue ahí cuando se encendieron las alarmas.
Sospechar ante el mínimo indicioEl nuevo protocolo de Salut, elaborado al albor de estos episodios, busca que todos los pediatras o enfermeras pediátricas de los hospitales y CAP de Catalunya tengan una formación obligatoria y específica en violencia infantil. También deben tenerla los residentes en pediatría. El objetivo es que, ante determinados indicios –y aunque después estos acaben descartándose–, el profesional, de entrada y automáticamente, sospeche y active la alerta.
En la carrera de Medicina no existe una asignatura sobre violencia infantil. En hospitales como Vall d'Hebron, donde se encuentra el equipo EMMA, la prestigiosa unidad especializada en maltrato infantil, hay una asignatura obligatoria sobre esta problemática para los médicos residentes. Pero esta formación no existe en todos los centros y la situación es muy desigual. Por eso ahora el protocolo busca incidir en esta realidad.
Una lacra mundialLa violencia infantil es más prevalente de lo que la sociedad piensa. Según el equipo EMMA, un 10% de los menores –uno de cada 10– sufre violencia física y un 20% –uno de cada cinco–, violencia sexual. Además, un 30% de los menores sufren violencia emocional o psicológica.
Además, también existe el síndrome del bebé sacudido o zarandeado, una forma grave de violencia física infantil. Aunque los casos diagnosticados son relativamente poco frecuentes, pueden provocar lesiones cerebrales permanentes e incluso la muerte. Según la Academia Americana de Pediatría (AAP), uno de cada 2.900–4.000 bebés menores de un año sufren zarandeos, lo que significa que aproximadamente uno de cada 3.000 bebés sufre un traumatismo craneal abusivo durante su primer año de vida.
En España y Catalunya no hay cifras sobre el síndrome del bebé zarandeado, pero el equipo EMMA de Vall d'Hebron atiende dos o tres casos de media al año.
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