La Conselleria de Salut de Catalunya sospecha que el protocolo de maltrato infantil volvió a fallar en el caso del bebé de tres meses fallecido el 26 de junio en el Hospital Parc Taulí (Sabadell) y cuyos padres permanecen desde entonces en prisión. Según fuentes de este diario, la inspección sanitaria tiene indicios de que, como ocurrió en el bebé de un mes y medio ingresado en marzo en Vall d'Hebron, los sanitarios no actuaron a tiempo. Tanto el niño como sus padres eran originarios de Aragón y llevaban poco tiempo viviendo en Catalunya.Seguir leyendo....
La Conselleria de Salut de Catalunya sospecha que el protocolo de maltrato infantil volvió a fallar en el caso del bebé de tres meses fallecido el 26 de junio en el Hospital Parc Taulí (Sabadell) y cuyos padres permanecen desde entonces en prisión. Según fuentes de este diario, la inspección sanitaria tiene indicios de que, como ocurrió en el bebé de un mes y medio ingresado en marzo en Vall d'Hebron, los sanitarios no actuaron a tiempo. Tanto el niño como sus padres eran originarios de Aragón y llevaban poco tiempo viviendo en Catalunya.
El bebé, que tenía lesiones más antiguas en las costillas, había visitado hasta en dos ocasiones un CAP de Sabadell antes de fallecer en el hospital. Este caso trascendió en junio: los padres, sospechosos de realizarle unas "sacudidas mortales", ingresaron en prisión provisional y, según ha podido saber este diario, a día de hoy continúan en la cárcel. Salut dijo entonces que, "a priori", no había "elementos que llamaran la atención". Pero ahora sí sospecha que los sanitarios no actuaron a tiempo.
El bebé que murió en el Parc Taulí había ido al menos dos veces al CAP y presentaba lesiones antiguas en las costillas
Pero, además, según ha podido saber EL PERIÓDICO, la inspección sanitaria también investiga otros dos casos más de lactantes presuntamente maltratados por sus padres, también ocurridos este año, sobre los que también existen indicios de que no fueron detectados a tiempo por el sistema sanitario y/o sospechas de que el protocolo de violencia infantil falló. Se trata de dos bebés que pasaron por el Hospital Joan XXIII (Tarragona) –el primero– y por los hospitales Mollet (Mollet del Vallès), el Parc Taulí (Sabadell) y Sant Joan de Déu (Barcelona) –el segundo–, así como por varios centros de atención primaria (CAP) de estas zonas.
Cuatro casos en totalEstos tres nuevos casos que investiga Salut se suman al de la pasada primavera, el del bebé de un mes y medio que estuvo cuatro semanas ingresado en el Hospital Vall d'Hebron a causa de las lesiones. El pasado abril, la inspección sanitaria del departamento decidió sancionar a los hospitales Sant Joan de Déu, Sant Pau y Vall d'Hebron por no haber actuado a tiempo en el caso de este menor, nacido el 3 de febrero y presuntamente maltratado física y sexualmente por sus padres. En la actualidad, el padre de este bebé –que ahora tiene ocho meses– sigue en prisión preventiva, aunque su defensa ha pedido de nuevo su libertad.
La madre, que está imputada por el juez pero en libertad con cargos, todavía no se ha reincorporado al Servicio de Traumatología del Hospital Vall d'Hebron –donde trabaja como enfermera– porque está de baja, según ha podido saber este diario. El menor permanece con una familia de acogida y se encuentra bien.
En este caso, las alertas en el sistema sanitario saltaron después de un periplo de dos semanas –entre el 1 y el 16 de marzo de este año– en que los progenitores llegaron a acudir hasta a cuatro hospitales y un centro de salud. Ninguno sospechó que sus lesiones –el lactante tenía hematomas en la zona genital, costillas rotas, fisuras anales y otras heridas de larga evolución– pudieran ser a causa de una posible violencia infantil. De hecho, los pediatras creyeron que los moratones se debían a una enfermedad hematológica.
El bebé detectado en el Joan XXIII había visitado varios CAP antes de que el hospital diera la voz de alarma
Las sospechas finalmente se levantaron en una segunda visita a Sant Pau, el 16 de marzo, cuando el menor llegó con un fémur roto. El caso de este bebé, de los más extremos que hayan trascendido a los medios de comunicación, evidenció que la formación de los sanitarios en maltrato infantil es mejorable. Los nuevos casos que ahora investiga Salut prueban que estas situaciones no son puntuales o aisladas.
Nuevos casosSegún fuentes de EL PERIÓDICO, además del caso del bebé fallecido en el Parc Taulí, Salut investiga el caso de otro bebé maltratado en el Hospital Joan XXIII de Tarragona. Había visitado centros de atención primaria antes de que el Joan XXIII diera la voz de alarma. Este caso, que no salió en la prensa, ocurrió también a finales del pasado mes de junio y el padre del menor pasó a disposicion judicial el mismo mes por presuntos malos tratos.
Y, en tercer lugar, la inspección sanitaria investiga también otro caso de una bebé maltratada detectada a mediados de mayo por el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. La niña había pasado antes por el Hospital de Mollet y por el Parc Taulí y fue detectada por Sant Joan de Déu en su segunda visita a este centro. Según fuentes de este diario, los facultativos que la atendieron la primera vez en Sant Joan de Déu le vieron una lesión extraña en la zona genital, pero el hospital le dio el alta. Los sanitarios no pensaron en maltrato infantil. La niña volvió una segunda vez con las costillas rotas y fue ahí cuando se encendieron las alarmas. A los padres les retiraron la custodia.
Multas aún no ejecutadasEn el caso del bebé de mes y medio maltratado y detectado el pasado marzo, la Conselleria de Salut decidió multar en abril –con 6.000 euros a cada centro– a los hospitales de Sant Joan de Déu, Sant Pau y Vall d'Hebron y al CAP Roger de Flor por no haberlo detectado a tiempo. Estas multas todavía no se han ejecutado, según ha podido saber este diario, al estar el departamento estudiando las alegaciones de los centros. Cada hospital puede presentar hasta tres alegaciones.
Este bebé, además de las lesiones físicas, tenía lesiones compatibles con violencia sexual, según las pediatras que lo trataron. El juez que investiga el caso interrogó ya a las médicas que lo atendieron, que dijeron que nunca antes habían visto unas lesiones de esa magnitud. Los Mossos d'Esquadra propuesieron recientemente al juez rastrear los móviles de la madre y el padre para intentar ubicarlos durante los primeros días del mes de marzo, antes de que el niño ingresara en Vall d'Hebron y averiguar si en algún momento alguno de los dos se quedó a solas con el pequeño, según fuentes conocedoras de la investigación.
En su interrogotario ante el magistrado este mes, el padre del menor declaró no haber sido "consciente de haberle hecho daño", aunque sí admitió que, en algún momento, como cuando bañaba al niño, podría haber actuado de forma "negligente". Además, exculpó de toda responsabilidad a su pareja. "Es imposible que ella lo haya hecho", dijo. Su comparecencia duró alrededor de dos horas y fue solicitada en su día por la defensa.
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