Este gesto que muchos confunden con un intento de tapar sus deposiciones es, en realidad, una forma de comunicación canina que combina señales olfativas y visuales para dejar constancia de su presencia
Si alguna vez has terminado un paseo con los pantalones llenos de tierra porque tu perro ha empezado a patear el suelo después de hacer sus necesidades, seguramente te hayas preguntado qué pretende conseguir con tanta energía. Aunque pueda parecer que intenta cubrir sus deposiciones, como haría un gato, este comportamiento tiene otro significado: está dejando un mensaje para los perros que pasen después por ese lugar.
El veterinario Pancho Cavero explica en una publicación de Instagram que los perros utilizan este movimiento para marcar su presencia. Al rascar la tierra con las patas traseras, no solo remueven el terreno, sino que también contribuyen a extender su olor por la zona. Es una manera de comunicar que han estado allí, aunque no todos los perros necesitan hacerlo para dejar su rastro.
La firma canina combina olor y señales visuales
La explicación va más allá de la marca que queda en el suelo. Las patas de los perros cuentan con glándulas que liberan sustancias olorosas y, al rascar, el peludo puede distribuir esas señales junto con los olores que ya ha dejado al orinar o defecar. De este modo, el mensaje no depende únicamente de los excrementos o de la orina.
El etólogo Marc Bekoff estudió esta conducta y la describió como una señal compuesta, porque reúne diferentes formas de comunicación. Por un lado, queda la huella visible en la tierra o la hierba; por otro, se dispersan olores que otros perros pueden detectar. El propio movimiento también produce ruido, de modo que el gesto puede combinar información visual, olfativa y auditiva.
El American Kennel Club también recoge esta explicación y destaca el papel de las glándulas de las patas en la comunicación entre perros. Por eso, cuando un peludo rasca el suelo con fuerza, no está necesariamente intentando ocultar lo que acaba de hacer. Puede estar reforzando una señal que otros miembros de su especie reconocerán al pasar por allí.
No es una conducta universal ni significa agresividadAunque resulte llamativo, no todos los perros rascan el suelo después de hacer sus necesidades. La especialista en comportamiento canino Rosie Bescoby, de la Association of Pet Behaviour Counsellors, ha estimado que este hábito aparece en torno al 10% de los perros. Que un animal no lo haga, por tanto, no significa que tenga un problema ni que se comunique peor con los demás.

También conviene no interpretar automáticamente el gesto como una amenaza territorial. El rascado de patas traseras tiene un componente territorial en cánidos salvajes, como los lobos. Sin embargo, en los perros domésticos, su significado puede ser más social que una advertencia para mantener alejados a otros animales.
La conducta puede aparecer con más frecuencia en determinados lugares o cuando hay olores nuevos, pero por sí sola no permite concluir que el perro esté nervioso, sea dominante o quiera enfrentarse a otro. Para interpretarla, hay que observar el conjunto de su comportamiento y el contexto en el que aparece.
En general, si rasca de forma relajada después de hacer sus necesidades, no hay motivo para impedirlo. Si empieza a hacerlo de manera compulsiva, se lastima las almohadillas o muestra señales claras de malestar, conviene consultar con un veterinario. Así que la próxima vez que tu peludo te cubra de tierra, quizá no esté haciendo un desastre, sino dejando su huella.