*La búsqueda de seguridad, el apego y el olor de su persona de referencia ayudan a explicar por qué muchos perros prefieren compartir la cama con sus dueños
Cuando llega la noche, muchos perros tienen claro cuál es su lugar favorito para descansar: al lado de su familia humana. Algunos se acurrucan a los pies de la cama, otros buscan un hueco junto a la almohada y hay quienes no parecen entender por qué deberían dormir en otra habitación. Aunque este comportamiento puede resultar entrañable, detrás de él hay motivos relacionados con sus necesidades sociales y su sensación de seguridad.
Los perros son animales sociales y, a lo largo de la convivencia con las personas, pueden desarrollar vínculos estrechos con sus cuidadores. Por eso, dormir cerca de ellos no tiene por qué ser una simple costumbre ni una señal de que sean demasiado dependientes. En muchos casos, es una manera de encontrar tranquilidad y mantener el contacto con alguien importante para ellos.
La seguridad y el vínculo explican que busque tu compañía
La cuenta de Instagram de Irovet Clínica resume este comportamiento en tres motivos: protección, conexión y una percepción del tiempo diferente a la humana. Según explica en su publicación, algunos perros buscan estar cerca de sus dueños para cuidarlos, mientras que el olor y la respiración de estos les transmiten calma.
Sin embargo, conviene matizar la idea de que el animal duerme a nuestro lado principalmente para protegernos. Tal y como recoge el canal de YouTube Zona Perros, la cercanía suele responder también a una búsqueda de refugio y seguridad. Durante el sueño, los perros se encuentran en una situación de menor vigilancia, por lo que descansar junto a alguien en quien confían puede resultarles reconfortante.
También influyen la comodidad y el calor corporal. La cama es un lugar mullido y cálido, y el olor familiar puede ayudar al animal a asociar ese espacio con una experiencia agradable. Eso sí, no todos los perros tienen las mismas preferencias: mientras algunos buscan el contacto físico constante, otros prefieren dormir cerca, pero conservando cierta distancia.
¿Sabe tu perro cuándo vas a volver?En su publicación, los profesionales de Irovet Clínica afirman que los perros no perciben el tiempo como nosotros y, cuando nos marchamos, no saben cuándo regresaremos. Sin embargo, conviene introducir un matiz importante que nos aporta la ciencia.

Los perros sí son capaces de distinguir diferentes duraciones, aunque eso no significa que comprendan las horas y los minutos exactamente como las personas. Un estudio publicado por las investigadoras Therese Rehn y Linda Keeling analizó las reacciones de los perros después de separaciones de distinta duración. Los animales mostraron saludos más intensos tras permanecer solos durante dos horas que después de media hora.
Los resultados apuntan a que los perros perciben diferencias en el tiempo que pasan separados de sus cuidadores. Sin embargo, no demuestran que puedan calcular cuánto falta para el regreso ni que interpreten la ausencia como lo haría una persona. Para anticipar las rutinas, también pueden utilizar señales del entorno, cambios en los olores y hábitos que se repiten cada día.
Por eso, la frase de que un perro no sabe cuándo vas a volver debe entenderse con cautela: no podemos afirmar que un peludo carezca de toda percepción de la duración, sino que su manera de experimentar el tiempo es diferente de la nuestra.
Dormir juntos no es una obligación para demostrar cariñoQue un perro quiera compartir la cama puede ser una expresión de confianza, pero no es la única manera de construir un vínculo saludable. También necesita paseos adaptados a sus características, descanso de calidad, juegos, contacto social y un espacio propio donde pueda retirarse cuando lo desee.
Si duerme contigo y ambos descansáis bien, compartir la cama puede formar parte de vuestra rutina, pero si prefieres que duerma en su propia cama, puedes acostumbrarlo progresivamente a ese espacio, asociándolo con experiencias agradables y sin castigos.