La fiscalía solicita 32 años de prisión para el pianista de la iglesia evangélica de Natzaret (Valencia), su hijo y su suegro, por un asesinato consumado y otro en tentativa
Ignacio Cabanes
Valencia
26/10/2026 Actualizado a las 07:22h.
«Una mujer me ha mandado callar, ... me ha dejado 'humillao', … me ha dicho que parara de tocar el piano, y yo solo me humillo ... ante Dios no ante ninguna mujer». Son algunos de los mensajes que el presunto autor material del asesinato a navajazos de un joven a las puertas de la iglesia evangélica de Natzaret (Valencia), durante la celebración del culto, envió en el grupo de whatsapp de los miembros de la iglesia dolido por lo que consideraba una afrenta que decidió zanjar con sangre. La de los hijos de la mujer encargada del coro, quien con un ligero gesto cinco días antes, en presencia de todos, le había mandado parar de tocar el teclado musical por no ir al compás. Antonio Flores, de 24 años, murió de la cuchillada en el tórax que le atravesó el pulmón derecho y el corazón, y su hermano pequeño, de 16 años, sobrevivió tras casi un mes hospitalizado con otras dos cuchilladas.