El humo del tabaco no solo afecta a las personas que fuman: perros y gatos también pueden estar expuestos a sus sustancias tóxicas, por lo que evitar fumar cerca de ellos es una medida básica de prevención
Hay hábitos cotidianos que pueden parecer inofensivos cuando se convive con un perro, pero que pueden tener consecuencias sobre su salud. Uno de ellos es fumar dentro de casa o hacerlo cerca del animal. Aunque no exista una nube de humo visible, las mascotas pueden seguir entrando en contacto con partículas que permanecen en el aire, la ropa, el pelo o las superficies del hogar.
La veterinaria Karla Gastélum ha incluido precisamente este comportamiento entre las cinco medidas que pueden ayudar a reducir determinados riesgos de cáncer en los perros. En un vídeo publicado en Instagram, recomienda no fumar cerca del animal porque la exposición al humo del cigarro se ha relacionado con algunos tipos de cáncer y también con problemas respiratorios.
El humo no desaparece cuando se apaga el cigarrillo
El veterinario y perito veterinario Andrés Santiago ya advertía en sus redes sociales que fumar cerca de un animal puede compararse con hacerlo cerca de un niño. El especialista explica que el humo irrita las vías respiratorias y que, en los peludos, puede favorecer problemas como la bronquitis crónica.
El riesgo tampoco se limita al momento en que el animal está respirando el humo. Los residuos pueden quedar depositados en el pelo y las superficies, dando lugar a lo que se conoce como exposición al humo de tercera mano. Esto resulta especialmente relevante en los gatos, que pasan buena parte del día acicalándose y pueden ingerir partículas acumuladas en su manto.
Además, Santiago señala que las razas braquicéfalas, como los bulldogs o los carlinos, pueden verse especialmente afectadas por problemas respiratorios debido a las características de sus vías aéreas.
La relación con el cáncer no es igual en todos los casosLa exposición al tabaco también preocupa desde el punto de vista oncológico, aunque conviene diferenciar entre los distintos tipos de tumores. El oncólogo veterinario Lluís Benítez asegura que los estudios disponibles no permiten establecer claramente una relación entre el tabaquismo pasivo y el cáncer primario de pulmón en perros.

Sin embargo, la evidencia sí apunta a una relación entre la exposición al humo y determinados tumores. Entre ellos aparecen los cánceres nasales en perros, el linfoma tanto en perros como en gatos y el carcinoma de células escamosas oral en gatos.
Por eso, la recomendación de Gastélum forma parte de una prevención más amplia. No fumar junto al perro es una medida sencilla, pero también conviene evitar dejar colillas a su alcance, ya que su ingestión puede provocar una intoxicación por nicotina.
Cinco hábitos para reducir riesgos desde casaGastélum propone además otras medidas preventivas. Una de ellas es evitar que el perro permanezca durante horas expuesto directamente al sol. La radiación excesiva puede aumentar el riesgo de determinados cánceres cutáneos, especialmente en animales con poco pelo o piel clara. Si pasa tiempo en una terraza o patio, debe disponer siempre de sombra y agua en todo momento.

La veterinaria también recomienda tener cuidado con los insecticidas utilizados en jardines y seguir las indicaciones del fabricante, evitando que el animal acceda a las zonas tratadas hasta que sea seguro.
Finalmente, Gastélum aconseja consultar cuándo realizar la esterilización, ya que la edad puede relacionarse con distintos riesgos según la raza y el tamaño del perro. Por último, propone revisar el cuerpo del animal una vez al mes para detectar bultos, cambios en la piel o heridas que no cicatrizan. Esta revisión no previene el cáncer, pero puede ayudar a identificar cambios que conviene consultar con el veterinario.