Вход на сайт

Просмотр новости

Найдите то, что Вас интересует

“Necesitamos que nuestros hijos sigan siendo bebés para sentirnos indispensables”: dos expertos señalan los errores de los padres que pueden frenar la autonomía infantil

Дата публикации: 27-09-2026 04:00:00


Voces expertas como la psicóloga Laura Estremera o el psicoterapeuta Rafa Guerrero reflexionan sobre la autonomía y las consecuencias de negársela a los menores


Основное содержимое страницы с новостью.

Un niño intenta atarse sus zapatos favoritos con unos cordones de colores llamativos. Ha aprendido hace poco a hacer el nudo, por lo que todavía le cuesta completarlo con agilidad. Al mismo tiempo, un adulto observa al pequeño, esperando que logre terminar la tarea. Se equivoca y lo intenta de nuevo. Vuelve a confundirse y vuelve a probar. El zapato sigue sin estar bien sujeto. Queda poco tiempo para salir y la paciencia empieza a agotarse. “Déjame, que lo hago yo”, dice el padre o la madre. En cuestión de segundos, el problema desaparece.

Sin embargo, se pierde una oportunidad para que esa criatura haga algo por sí misma. La autonomía infantil suele entenderse como la facultad de realizar determinadas cosas sin ayuda, pero no consiste simplemente en desenvolverse solo ni en resolverlas de manera eficiente.

Laura Estremera, psicóloga, profesora y autora de La infancia acompañada, plantea una idea bastante diferente: “La autonomía es la capacidad que tiene un niño para proponerse una actividad o acción por sí mismo, de planificarla, ejecutarla, autoevaluarla y decidir cuándo parar, cambiar y empezar con una nueva idea”.

De esta manera, cuando un menor realiza una actividad que se ha propuesto él mismo, debido a una motivación interna, estará ajustada al momento del desarrollo en el que se encuentra. “Lograr llevarla a cabo hará que se sienta orgulloso, competente y eficaz, y esto favorecerá el desarrollo de su identidad, su consciencia de sí mismo y la confianza en sus capacidades”, explica la especialista.

La autonomía es la capacidad que tiene un niño para proponerse una actividad o acción por sí mismo

Laura Estremera

Psicóloga

Un deseo nacido desde dentro

Una idea que resulta esencial para entender la autonomía infantil, según la psicóloga, es que “no es una habilidad que los padres tengan que fabricar desde fuera, sino una capacidad que ya está presente en los niños y que necesita ser respetada y acompañada”.

De hecho, llega con ellos desde el nacimiento. “Los niños son autónomos desde que nacen. Son dependientes, pero autónomos porque ya desde el principio muestran su manera única y personal de comer, su ritmo”, sostiene la psicóloga. Un bebé que está mamando y se aparta cuando ya está saciado, por ejemplo, está expresando una decisión. Es un gesto pequeño que revela una aptitud que irá adquiriendo nuevas formas a medida que avance su desarrollo.

La autonomía es algo con lo que los niños nacen

La autonomía es algo con lo que los niños nacenArda Savasciogullari

Eso sí, Estremera insiste en que esta autonomía solo puede considerarse como tal cuando nace “del deseo interno del niño, es decir, siempre y cuando el niño quiera hacerlo, sepa hacerlo y pueda hacerlo”. La diferencia puede parecer pequeña, pero cambia por completo la mirada. No es lo mismo que un niño quiera abrocharse solo el abrigo y necesite tiempo para conseguirlo que exigirle que lo haga porque “ya es mayor”. En el primer caso existe una iniciativa propia. En el segundo, una expectativa externa.

La sobreprotección, la enemiga de la autonomía

Además de respetar los tiempos y deseos del menor para ser autónomo, entra en juego el papel de los adultos. Aunque su función es permitir y favorecer el desarrollo de esta capacidad, “no siempre es fácil para nosotros como adultos”. Todos desean que sus hijos sean independientes en el futuro, pero puede resultar incómodo comprobar que empiezan a serlo en el presente.

¿La razón? Porque “aunque la dependencia de los niños pueda agobiarnos y resultar agotadora, de forma inconsciente, necesitamos que sigan siendo bebés porque nos permite sentirnos necesarios, indispensables e importantes”, reflexiona Estremera. Incluso puede ocurrir que, dependiendo de nuestra historia previa, “su autonomía despierte en nosotros una sensación de abandono difícil de soportar”.

A esto se suma que un niño autónomo también es un menor que dice que no. Que tiene sus propios ritmos, que mira hacia otro lado cuando ya no quiere seguir interactuando o insiste en ponerse él mismo una camiseta, aunque tarde cinco minutos más.

Los niños son autónomos desde que nacen. Son dependientes, pero autónomos

Laura Estremera

Psicóloga

Es aquí donde aparece la sobreprotección. Según Rafa Guerrero, psicoterapeuta, el problema no está únicamente en cuánto ayudamos a nuestros hijos, sino también en desde dónde lo hacemos. “Para diferenciar la sobreprotección de una crianza consciente, debemos observar si el adulto tiene el foco puesto en el menor. Cuando yo sobreprotejo, lo que hago es tener la atención en mí”, advierte el experto.

Sin ir más lejos, el miedo puede estar detrás de muchas de estas conductas; temor a que el niño se haga daño, a que fracase, a que se frustre, a que algo salga mal. Ese impulso puede llevar al adulto a intervenir antes incluso de que el pequeño tenga la oportunidad de intentarlo. “Es legítimo que un progenitor tenga mucho miedo y quiera evitarle cualquier dolor, pero al hacerlo hay que preguntarse: ¿Qué necesidades estás atendiendo? ¿Las tuyas o las de tu hijo? ¿Lo estás atendiendo porque está llorando o enfadado? ¿O lo haces como adulto a tu niño interior, con sus miedos, expectativas y deseos?”, plantea Guerrero.

Rafa Guerrero es psicoterapeuta experto en trauma, apego e inteligencia emocional y autor de 'Adictos a las pantallas'

Rafa Guerrero es psicoterapeuta experto en trauma, apego e inteligencia emocional y autor de 'Adictos a las pantallas'Jesus G. Feria

El otro extremo

Si limitar a los niños puede afectar a su crecimiento, empujarlos demasiado pronto hacia la independencia tampoco favorece su autonomía. Es lo que Estremera identifica como pseudoautonomía: niños que desde fuera parecen muy independientes porque hacen determinadas cosas, pero que no han podido desarrollar los procesos internos que deberían conducir hasta ellas.

Los ejemplos que plantea Estremera en su libro son ilustrativos: sentar a un bebé en el suelo antes de que su cuerpo esté preparado, retirar el pañal y obligarle a sentarse cada hora en el orinal cuando aún no controla sus esfínteres o enseñarle a pedir perdón cuando aún no entiende lo que está bien y mal.

En todos esos casos, el niño puede acabar realizando la conducta esperada, pero no demuestra que el proceso interno se haya producido. “Si no ha podido desarrollar realmente los procesos que le llevan a hacer esas cosas, puede parecer autónomo desde fuera, pero no lo será por dentro”, señala Estremera.

Las consecuencias

Tanto la sobreprotección como la exigencia de una independencia prematura pueden tener consecuencias. En el primer caso, especialmente cuando está alimentada por los miedos de los padres, el adulto puede terminar transmitiendo al niño un mensaje que no pretendía enviar. “Cuando quiere enfrentarse a un reto y su padre se lo niega, le estamos diciendo que no es capaz”, afirma Guerrero.

Cuando quiere enfrentarse a un reto y su padre se lo niega, le estamos diciendo que no es capaz

Rafa Guerrero

Psicopedagogo

Y hay una segunda consecuencia: “No solo eso, es que ni siquiera le da la oportunidad de que lo intente y se frustre si no lo logra”. De hecho, para el experto, la frustración no es necesariamente algo que haya que evitar. También forma parte del proceso mediante el cual una criatura descubre qué puede hacer, qué todavía no puede hacer y qué necesita para conseguirlo.

Todo ello está estrechamente relacionado con la percepción que desarrolla sobre sí mismo. “En el momento en que un bebé nace es vulnerable y dependiente, con un sistema nervioso tremendamente inmaduro que se va desarrollando, creciendo y madurando según el contexto en el que está”, recuerda el especialista. Por eso, considera que “es imposible que un niño en un entorno así crezca con una percepción de sí mismo sana”. Más bien al contrario. Desarrollará una autoestima negativa, “consecuencia de cómo sus padres le han mirado”.

Laura Estremera lleva años observando la primera infancia

Laura Estremera lleva años observando la primera infanciaAinhoa Fandos

Por otro lado, el niño al que se ha exigido una independencia que todavía no estaba preparado para asumir puede construir una apariencia de autonomía que no se corresponde con lo que ocurre en su interior. Esa fachada de niño autónomo, según Estremera, “caerá y dejará al descubierto una mayor fragilidad, porque en realidad se trataba de un niño disfrazado de mayor”.

¿Qué hacemos entonces?

El primer paso, para Estremera, es entender que “la autonomía no es algo que venga de fuera, ni que tenga que enseñarse, sino que ya está presente en los niños de forma natural”. El papel de los adultos consiste en permitir que se desarrolle, protegerla y evitar que quede inhibida.

Lee también

Eso no significa dejar al niño solo ante cada dificultad. Un niño puede ser autónomo y, al mismo tiempo, necesitar muchísimo a sus adultos de referencia. La clave está en distinguir entre acompañar y sustituir. “Estar disponible no significa hacer las cosas por ellos antes de que puedan intentarlo. Y respetar su autonomía tampoco significa exigirles que puedan hacerlo todo solos”, asegura Estremera.

Así, el punto de equilibrio está lejos tanto de tirar del menor para hacerlo independiente antes de tiempo como de sujetarlo tanto que nunca pueda descubrir de qué es capaz. A veces acompañar consiste precisamente en esperar y quedarse mirando mientras nuestro hijo intenta atarse solo los zapatos.

Схожие новости

#Наименование новостиТональностьИнформативностьДата публикации
1 Nora Kurtin, experta en crianza: “El mayor reto no es que nuestros hijos crezcan, sino que nosotros nos vayamos adaptando y entendiendo que necesitan ser escuchados” 06.5718-10-2026
2 El bebé, ni se mira ni se toca: las parejas que vetan las visitas a su recién nacido tras el parto 012.0528-09-2026
3 La psicóloga Meredith Elkins advierte sobre los padres protectores: “Cuando intentamos que los niños no sientan ansiedad, les transmitimos que no son capaces de manejar emociones desagradables” 07.422-09-2026
4 José María Carmona, pediatra: “Si mientras el niño patalea, nosotros gritamos aún más, solo conseguiremos seguir aumentando su malestar” 07.9513-10-2026
5Психолог Радченко: гиперопека мешает детям становиться самостоятельнее09.1724-09-2026
6🌟 Как помочь ребенку стать самостоятельным? Малыши растут быстро, и ...05.5519-08-2026
7Почему ребенок не убирается? Психолог назвала главную ошибку родителей0504-07-2026
8Raquel Chillón, fisioterapeuta: "El problema no son las pantallas, sino lo que sustituyen en la infancia"0714-07-2026
9El síndrome del nido expandido: la angustia silenciosa de soltar a nuestros adolescentes01028-07-2026
10 Susana y Pedro, los padres que han elegido la educación al aire libre para su hijo: “Una lección sobre el otoño nunca sustituirá a pisar un charco” 04.9225-09-2026

Классификация: Мнения. Схожих патентов: 0. Схожих новостей: 10. Тональность: 0. Информативность: 7.3. Источник: www.lavanguardia.com.