Entre las carreras de Bakú y Sepang, llamó la atención que siete pilotos de la actual parrilla, especialmente aquellos sin obligaciones como padres, se juntaron en el archipiélago de Langkawi para pasar unos días de 'convivencias' en los que no faltaron el gimnasio, el ciclismo y los karts. Carlos Sainz fue el que encontró el hotel y juntó a su compañero Alex Albon, George Russell, Lando Norris, Oscar Piastri, Ollie Bearman y Gaby Bortoleto, como plasmaron en sus redes sociales: "En las carreras normalmente no nos vemos ni pasamos tiempo juntos porque tenemos nuestros compromisos. En la isla fue divertido, siete pilotos en una isla a ver qué terminan haciendo. Fue como un experimento social", ha relatado el madrileño.
Entre las carreras de Bakú y Sepang, llamó la atención que siete pilotos de la actual parrilla, especialmente aquellos sin obligaciones como padres, se juntaron en el archipiélago de Langkawi para pasar unos días de 'convivencias' en los que no faltaron el gimnasio, el ciclismo y los karts. Carlos Sainz fue el que encontró el hotel y juntó a su compañero Alex Albon, George Russell, Lando Norris, Oscar Piastri, Ollie Bearman y Gaby Bortoleto, como plasmaron en sus redes sociales: "En las carreras normalmente no nos vemos ni pasamos tiempo juntos porque tenemos nuestros compromisos. En la isla fue divertido, siete pilotos en una isla a ver qué terminan haciendo. Fue como un experimento social", ha relatado el madrileño.
Por culpa del conflicto en Oriente Medio, Bahrein ha tenido que asociarse con el circuito de Sepang para sacar adelante su GP sin cancelarlo. Y para los de Grove, Sepang supone un reto. "En Bakú tuvimos un coche evolucionado, aunque también es una pista en la que esperábamos ser más competitivos. Si tienes que diseñar una pista en la que vayamos a sufrir más por sus características, es Malasia. Así que tenemos un segundo test en Malasia para probar las evoluciones y ser realistas en cuanto al paso adelante que hemos dado en una pista de pura carga aerodinámica. Es el mejor escenario para medirlo".
"No creo que hubiéramos hecho Q3 y puntos sin la evolución. Pero Malasia es un circuito más típico de F1 y expondrá la situación real. Si fue una buena mejora, pero no lo suficiente para nuestra realidad” o no lo bastante importante para la realidad de nuestra situación".
Lo que espera el 55 es no tener más incidentes, tras las penalizaciones en Zandvoort, Madrid y Bakú: "Está claro que en los dos últimos fines de semana he visitado a los comisarios más de lo que me gustaría; es algo que estamos analizando en el equipo para ver qué podemos mejorar entre todos y evitar tener que hacer esas visitas con tanta frecuencia. Pero no, no es falta de concentración. Normalmente, cuando pilotas en la zona media de la parrilla y tienes un coche menos competitivo, mi experiencia me dice que visitas a los comisarios más a menudo que cuando llevas un coche puntero y solo compites contra otros dos pilotos. Pero da la casualidad de que en los dos últimos fines de semana hemos sumado un par de errores por nuestra parte".
La previsión de lluviaSainz pide un fin de semana limpio, pero la meteorología da previsión de lluvia y podría ser el primer Gran Premio en mojado del año. "Sin duda sería una buena prueba si llueve. También sería una buena prueba para el reglamento, ya que creo que, con todos los problemas que tenemos relacionados con las reducciones de marcha, la recuperación de energía, la potencia y la variabilidad entre curvas, las condiciones de mojado supondrán un desafío seguro. Tanto desde el punto de vista de los neumáticos, pues he oído que los neumáticos de lluvia e intermedios de este año son bastante complicados para los pilotos, como por el factor del aumento de potencia. Así que, sin duda, sería una buena prueba".