Había salido a la perfección con goma intermedia. Había llegado a ir sexto, aunque con un coche falto de ritmo. Quería los puntos. Pero cuando era octavo, Gabriel Bortoleto se lo llevó por delante al intentar atacarle por el interior de la curva 1 en el GP de Bahrein de F1 disputado en Malasia. Y ahí, cualquier esperanza se fue a la basura.