La saturación del transporte metropolitano en horas puntas y la falta de frecuencias han sido temas recurrentes en los últimos años en los concellos del área de A Coruña. Pero este año la situación ha escalado hasta tal punto que ha dejado de ser un problema puntual en determinadas líneas para extenderse a la práctica totalidad de los municipios, donde la ciudadanía empieza ya a organizarse para canalizar sus quejas y hacer visible su indignación ante una situación que, a tenor de lo que apunta la Xunta, no tiene muchos visos de solución.
La saturación del transporte metropolitano en horas puntas y la falta de frecuencias han sido temas recurrentes en los últimos años en los concellos del área de A Coruña. Pero este año la situación ha escalado hasta tal punto que ha dejado de ser un problema puntual en determinadas líneas para extenderse a la práctica totalidad de los municipios, donde la ciudadanía empieza ya a organizarse para canalizar sus quejas y hacer visible su indignación ante una situación que, a tenor de lo que apunta la Xunta, no tiene muchos visos de solución.
Uno de los ayuntamientos más beligerantes y que hace gala de ello es el Concello de Oleiros. Su alcalde, Ángel García Seoane, lleva años reclamando mejoras en las líneas de bus que dan servicio al municipio. En su lista de peticiones está la creación de una conexión directa desde Perillo a la UDC, como tienen otros concellos vecinos y de la que se beneficiarían concellos como Sada o Bergondo, pero también la extensión de líneas a núcleos como Nós y Xaz, la prolongación de la línea 1A de A Coruña a Santa Cristina o el aumento de las frecuencias.
El regidor oleirense también quiere ser pionero a la hora de retomar las movilizaciones. La semana pasada ya dejó la puerta abierta a plantarse delante de la Delegación Territorial de la Xunta en A Coruña para denunciar esta situación, pero no es el único. En Arteixo una vecina ha iniciado una campaña de recogida de firmas en Change.org para instar al Ejecutivo gallego a mejorar la puntualidad y aumentar frecuencias que ya supera los 500 apoyos. Y en Culleredo hay convocada una reunión para el próximo 23 de octubre en el Centro Social de Sueiro para estudiar la creación de la Plataforma Comarcal polo Autobús.
A nivel institucional, los concellos afectados por las carencias en la línea A Coruña-Ferrol se reunieron hace unas semanas para articular un frente común, aunque en Miño ya se han producido varias movilizaciones para exigir un bus al instituto de Betanzos. Y es que muchos de los problemas de saturación tienen que ver con las líneas que comunican con los centros escolares, aunque las reclamaciones también incluyen el aumento de conexiones con la Universidad, los centros de FP y los polígonos industriales.
Desde la Xunta reconocen que el problema tiene difícil solución. El conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deporte, Diego Calvo, reconocía hace unos días la existencia un exceso de demanda "que non vai a poder ser absorbido sempre". Calvo señalaba que ese aumento se había disparado especialmente en el último año, una circunstancia que atribuía, entre otros factores, a la subida de los precios de los carburantes. Esto provoca que en algunas líneas no haya oferta para atender toda esa demanda, una situación "que se vai producir e se vai seguir producindo", reconoció.