El rearme impulsó a las compañías de defensa, aeronáutica y espacio alcanzaron en 2025 una facturación récord de 18.034 millones de euros, un 11,6% más que los 16.153 millones registrados el año anterior. El crecimiento confirma la expansión de un sector que ya se sitúa casi un 30% por encima de los niveles de 2019.
El rearme impulsó a las compañías de defensa, aeronáutica y espacio alcanzaron en 2025 una facturación récord de 18.034 millones de euros, un 11,6% más que los 16.153 millones registrados el año anterior. El crecimiento confirma la expansión de un sector que ya se sitúa casi un 30% por encima de los niveles de 2019.
Así se recoge en el Informe Impacto Económico y Social de la Industria de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio 2025, elaborado por PwC para la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE). El estudio cifra en 24.425 millones de euros la contribución total de estas industrias al PIB español, el 1,45% del total y el 13,7% del PIB industrial.
La aeronáutica continúa siendo el ámbito de mayor volumen, con 12.080 millones de euros de facturación, un 6,2% más que en 2024. De esa cantidad, 5.915 millones corresponden a la aeronáutica civil y 6.164 millones a la aeronáutica de defensa.
Defensa y seguridad fue, sin embargo, el sector que más creció, un 16,2%, hasta los 10.877 millones de euros. Dentro de este ámbito, la aeronáutica de defensa aporta 6.164 millones; la defensa terrestre, 2.631 millones; la naval, 1.682 millones; seguridad, 225 millones, y espacio de defensa, 175 millones.
Por su parte, el sector espacial facturó 1.416 millones de euros, un 9,5% más, de los que 1.241 millones correspondieron al segmento civil y 175 millones al de defensa.
El avance del sector se produce en un contexto de incremento del gasto europeo en defensa. España alcanzó en 2025 el equivalente al 2% del PIB, todavía por debajo del nuevo objetivo del 3,5% fijado en el marco de la OTAN. El informe estima que alcanzar ese porcentaje supondría alrededor de 25.000 millones de euros adicionales de inversión.
En España, una parte relevante de ese impulso se canalizará a través de los Planes Especiales de Modernización (PEM), que movilizarán al menos 61.900 millones de euros. El objetivo es que el 80% del gasto revierta en industria española y el 90% en compañías europeas.
Madrid concentra el 53% de la facturaciónPor territorios, Madrid concentra el 53% de la facturación del sector, con 9.501 millones de euros. Le siguen Andalucía, con 3.135 millones y el 17% del total, y el País Vasco, con 1.270 millones y el 7%.
A continuación se sitúan Castilla-La Mancha, con 976 millones; Galicia, con 747 millones; Murcia, con 503 millones; Castilla y León, con 433 millones; Aragón, con 309 millones; Asturias, con 273 millones, y Cataluña, con 243 millones. El resto de comunidades suma alrededor de 644 millones.
El informe destaca, no obstante, que la actividad se extiende por todo el territorio nacional y que parte de la concentración madrileña responde al denominado “efecto sede”.
El impacto económico del sector supera ampliamente su facturación directa. De los 24.425 millones de euros de aportación total al PIB, 10.807 millones corresponden al impacto directo y otros 13.600 millones proceden del efecto indirecto e inducido sobre proveedores, otros sectores y el consumo de los hogares.
Según PwC, las industrias de TEDAE activan más de 50 sectores productivos, entre ellos servicios profesionales y científicos, industria manufacturera, comercio, transporte, hostelería y actividades administrativas. Una parte importante de ese efecto se traslada a pequeñas y medianas empresas integradas en las cadenas de suministro.
289.938 empleosEl sector sostuvo 289.938 empleos en España en 2025, equivalentes al 1,3% del empleo nacional y un 11,5% más que un año antes. De ellos, 83.453 son empleos directos y más de 206.000 corresponden a puestos indirectos e inducidos. El 71% de los empleos vinculados a estas actividades se genera, además, fuera de las propias industrias de TEDAE.
El empleo directo creció un 10,8% en 2025, más de cuatro veces por encima de la media nacional. Se trata, además, de puestos altamente cualificados: el 15% de las plantillas trabaja directamente en actividades de I+D+i y el 76% de los profesionales cuenta con formación superior.
La productividad media alcanza los 129.000 euros de valor añadido por trabajador, alrededor de un 70% más que la media española. La remuneración media ronda los 77.000 euros anuales, incluyendo cotizaciones sociales, también un 70% por encima de la industria manufacturera.
Las exportaciones alcanzaron los 10.821 millones de euros y representan el 60% de la facturación consolidada. La aeronáutica lidera las ventas al exterior, con 7.887 millones; defensa y seguridad suma 5.459 millones, y espacio, 1.167 millones. En este último sector, el 82% de la facturación procede de mercados internacionales.
La inversión directa en I+D+i ascendió a 1.573 millones de euros. Si se incorpora el impacto inducido sobre la cadena de valor, la cifra se eleva a 2.812 millones, equivalente al 30,6% de toda la inversión en innovación de la industria española.
El retorno fiscal alcanzó los 8.107 millones de euros, alrededor del 2,5% de los ingresos tributarios de España. “De cada euro que facturan nuestras industrias, 40 céntimos vuelven a las arcas públicas”, destacó el presidente de TEDAE, Alberto Gutiérrez.
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El informe subraya además la importancia de la estabilidad de la inversión pública. Según el análisis, cuando una parte del ecosistema crece un punto porcentual, las empresas que no reciben directamente ese impulso aumentan su facturación 0,7 puntos ese mismo año y un punto adicional al siguiente. PwC concluye que la previsibilidad de los ingresos y los planes de largo plazo son factores clave para consolidar el crecimiento, la inversión y el empleo del sector.
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