El derbi de Manchester, el primero de la 'era post Guardiola', fue para el City, pese a que el equipo ahora dirigido por Enzo Maresca jugó con diez desde el minuto 23 debido a la tarjeta roja a Phil Foden. La madera se cruzó dos veces en el camino del Manchester United de Michael Carrick y en cambio Erling Haaland no perdonó.