Erica Benner (Tokio, 1962) ha dedicado gran parte de su carrera académica al estudio de la democracia y al papel que los ciudadanos deben jugar para garantizar su supervivencia. Autora del libro Aventuras en democracia: El turbulento mundo del poder popular (Crítica, 2024), esta filósofa política alerta del desgaste de los valores democráticos por el fracaso de un sistema económico que no garantiza la distribución de poder ni de los beneficios. En el marco de la presentación del Anuario Internacional CIDOB 2027: El Asedio a la Democracia, Benner explica a EL PERIÓDICO la importancia de potenciar el diálogo y los espacios comunes para combatir este desgaste.
Erica Benner (Tokio, 1962) ha dedicado gran parte de su carrera académica al estudio de la democracia y al papel que los ciudadanos deben jugar para garantizar su supervivencia. Autora del libro Aventuras en democracia: El turbulento mundo del poder popular (Crítica, 2024), esta filósofa política alerta del desgaste de los valores democráticos por el fracaso de un sistema económico que no garantiza la distribución de poder ni de los beneficios. En el marco de la presentación del Anuario Internacional CIDOB 2027: El Asedio a la Democracia, Benner explica a EL PERIÓDICO la importancia de potenciar el diálogo y los espacios comunes para combatir este desgaste.
Algunos de los principales indicadores globales apuntan a que, por primera vez en décadas, los regímenes autoritarios superan en número a las democracias. ¿Le sorprende?
No, no me sorprende. En primer lugar, no estoy segura de que lo que la gente llamaba "democracias" —en el caso de algunas que ya no lo son— fueran nunca tan estables como se esperaba. Y creo que aquellas que la gente esperaba que fueran estables, como Estados Unidos o el Reino Unido, tienen muchos elementos que, desde hace mucho tiempo, han estado actuando en contra de un sistema democrático estable, sobre todo en el ámbito económico. Esta era una enorme brecha que había que abordar. Y ahora estamos viendo cómo la presión procedente de un sistema económico muy desigual, está estallando y perjudicando a la política.
¿Qué ha fallado en la puesta en práctica de la democracia para que ahora esté tan amenazada?
Creo que nos hemos encariñado mucho con la idea de que la democracia es un conjunto de instituciones que garantizan la libertad de expresión, la libertad de prensa, los controles y contrapesos y el Estado de derecho. Eso es lo que la hace superior a las autocracias. Permite todo tipo de libertades de las que ellas carecen.
Pero hemos pasado por alto el hecho de que la democracia también necesita contar con un sistema económico que garantice una cierta distribución del poder y de los beneficios, de modo que las personas sientan que pueden influir en las cosas de una forma significativa, independientemente de su origen. Y eso se ha descuidado en nuestros sistemas democráticos.
¿Qué papel ha desempeñado en todo esto el auge de figuras como Donald Trump?
Hay que tomarse en serio las repercusiones que alguien como él pueden tener en todo tipo de ámbitos de la democracia. Pero él no es la causa del problema, nunca lo ha sido. Los políticos tienen su parte de responsabilidad, pero es el sistema el que, en cierto modo, estaba más profundamente obsesionado con las instituciones, los partidos y los líderes, sin plantearse que la democracia necesita algo más que eso. Trump es, ante todo, consecuencia de un sistema social en Estados Unidos —si se le puede llamar así— que ha sido un desastre desde que tengo memoria.

La filósofa política Erica Benner, en Barcelona. / JORDI OTIX / EPC
En Europa también estamos asistiendo al auge de partidos populistas que están poniendo en riesgo los valores democráticos. Pero incluso a pesar de este riesgo, mucha gente les sigue votando. ¿Por qué lo hacen?
Porque consideran que la democracia no es lo suficientemente democrática. Si te fijas en los programas electorales de Alternativa para Alemania (AfD) y de otros partidos de extrema derecha de otros países, lo primero que dicen casi siempre está relacionado con una cuestión económica. Los precios de los productos básicos, la vivienda, el gas, el petróleo, la electricidad, la sanidad... son las cosas que nos preocupan. Y ellos se preguntan, ¿en qué nos ayuda la democracia? Pero luego culpan a los inmigrantes y ahí es cuando la cosa se pone peligrosa.
¿Hasta qué punto el auge de las redes sociales y de los gigantes tecnológicos ha contribuido al debilitamiento de las democracias?
Por desgracia, la desigualdad económica y el grado en que este pequeño grupo de personas increíblemente poderosas y ricas ha logrado controlar todo tipo de aspectos de la democracia están estrechamente ligados a los medios de comunicación y a las redes sociales. Tienen mucho poder. Tienen dinero y lo obtienen de tecnologías que son precisamente las que facilitan las comunicaciones de las que disponemos hoy en día. Por eso supone una amenaza increíble.
Nos encontramos en un momento en el que, si tuviéramos que establecer unas prioridades para llevar a cabo medidas realmente enérgicas en favor de la democracia, tendríamos que regular a esas empresas súper ricas y a esas personas que, en realidad, están difundiendo gran parte de la desinformación o simplemente programas políticos que están alimentando a la extrema derecha.
¿Cómo puede la gente volver a apropiarse de la democracia?
Me encuentro con muchos debates en los que se habla de dar más protagonismo a las asambleas populares, por ejemplo, como un elemento de la democracia. Cada vez que he estado en España la gente se muestra muy escéptica ante esta idea, pero en Estados Unidos me da cierto ánimo ver a estos jóvenes que están adoptando esa postura y que se autodenominan socialistas democráticos, algo que es realmente inusual. Están abordando problemas reales y lo están haciendo de una forma que es dura con los oligarcas, pero sin abusar de las personas que ahora mismo votan a Trump o que están a favor de políticas más contrarias a la inmigración.
Noticias relacionadas
No creo que la solución venga de arriba. Creo que todo el mundo tiene que ponerse manos a la obra: ya seas militante de un partido, periodista o una persona corriente, tienes que esforzarte por convencer a aquellas personas que están haciendo un voto de protesta porque están realmente hartos de sentir que todo esto es una mentira, de que no tenemos poder. Hay que intentar colaborar con las personas que están pensando en votar de una forma que no te gusta y seguir buscando ese punto en común.
Suscríbete para seguir leyendo
| # | Наименование новости | Тональность | Информативность | Дата публикации |
|---|---|---|---|---|
| 1 | ¿Qué es para ti la democracia? | 0 | 8.24 | 10-05-2026 |
| 2 | Econacionalismo: la coartada verde de la extrema derecha | 0 | 6.96 | 14-07-2026 |
| 3 | La muerte del ruiseñor: responsabilidades cruzadas de la IA | -5 | 5 | 10-07-2026 |
| 4 | «Nos aterra discrepar en la dictadura de la corrección política» | 0 | 7.16 | 14-09-2026 |
| 5 | «Nos aterra discrepar en la dictadura de la corrección política» | 0 | 7.16 | 14-09-2026 |
| 6 | «Los vicios de nuestra democracia no vienen de la Transición» | 0 | 5.8 | 17-07-2026 |
| 7 | “El narcisismo define nuestra época” | 0 | 10 | 24-05-2026 |
| 8 | Los sistemas políticos que mejor promueven la transición climática | 0 | 7.82 | 19-03-2026 |
| 9 | Wie kann ich die Welt ein Stück besser machen? | 0 | 10.34 | 22-05-2026 |