Lucía tardó 15 años en dar el paso frente a su agresor, su primo, para evitar que otras menores sufrieran su mismo infierno; el Tribunal Supremo ratifica la condena de 13 años y medio de prisión

Irene Quirante
25/10/2026 Actualizado a las 08:16h.
Guardó en secreto los abusos que sufrió entre los cinco y los diez años a manos de su primo mayor en Marbella. Con el tiempo, ... ese silencio se convirtió para Lucía —el nombre es lo único ficticio de esta historia— en «una losa cada vez más pesada», según relata. A la carga del trauma se sumaban la culpa, el miedo a no ser creída y el temor a fracturar a su familia. Sin embargo, ver que otras niñas de la edad que ella tenía entonces quedaban al cuidado de su agresor lo cambió todo: «Ya no podía quedarme callada».