El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) ha promovido la intervención de diferentes organismos ante la comercialización de unas gafas que prometen corregir automáticamente distintos problemas de visión sin necesidad de una graduación individualizada. Las actuaciones impulsadas por la organización colegial han llevado a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que depende del Ministerio de Sanidad, a abrir una investigación para comprobar las características del producto y determinar si su comercialización y publicidad "se ajustan a la normativa vigente".Seguir leyendo....
El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) ha promovido la intervención de diferentes organismos ante la comercialización de unas gafas que prometen corregir automáticamente distintos problemas de visión sin necesidad de una graduación individualizada. Las actuaciones impulsadas por la organización colegial han llevado a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que depende del Ministerio de Sanidad, a abrir una investigación para comprobar las características del producto y determinar si su comercialización y publicidad "se ajustan a la normativa vigente".
La investigación, explican los ópticos-optometristas, afecta a un producto comercializado en internet bajo la denominación 'Gafas Progresivas Inteligentes de Titanio-Enfoque Automático y Fotocromático', cuya publicidad promete corregir diferentes defectos refractivos sin necesidad de una evaluación visual personalizada.
Control de mercadoTras las actuaciones emprendidas por el CGCOO, la AEMPS ha comunicado a la entidad, con fecha 19 de octubre, la apertura de un caso "de control de mercado para llevar a cabo las investigaciones pertinentes y, en su caso, adoptar las medidas oportunas".
El Consejo General subraya que "la innovación tecnológica en el ámbito de la óptica debe ir acompañada de garantías de calidad, eficacia y seguridad, especialmente cuando se trata de productos destinados a corregir problemas de visión".
"Nuestra responsabilidad con la salud visual de la ciudadanía va mucho más allá de la consulta. También implica actuar cuando detectamos situaciones que pueden poner en riesgo la seguridad de las personas. No podemos permitir que las promesas comerciales sustituyan al rigor sanitario ni a las garantías que deben ofrecer los productos destinados a corregir la visión", explica Andrés Gené Sampedro, presidente del CGCOO.
Diferentes administracionesLa apertura de la investigación por parte de la AEMPS se suma a las respuestas obtenidas del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, tras las denuncias y comunicaciones formuladas por el Consejo General durante el verano, detallan los profesionales.
Uno de los aspectos que motivó la intervención de la organización colegial fue la utilización de "supuestos respaldos oficiales en la publicidad del producto", que aseguraba cumplir con los "estándares de seguridad vial del Ministerio de Transporte de España".
No consta certificadoEn respuesta al escrito presentado por el CGCOO el pasado 13 de agosto, la Secretaría General de Transporte Terrestre ha confirmado que "no consta ningún certificado, homologación, autorización o pronunciamiento oficial que respalde dicha afirmación". Asimismo, ha comunicado que trasladará el asunto a la Dirección General de Tráfico para que valore las cuestiones relacionadas con la seguridad vial.
Por su parte, la Dirección General de Consumo ha remitido las actuaciones al Ministerio de Sanidad, al considerar que los hechos denunciados están relacionados con la normativa sobre publicidad y promoción comercial de productos con pretendida finalidad sanitaria.
Las actuaciones, señala el Consejo General, "se encuentran todavía en fase de investigación y no implican que se haya determinado la existencia de una infracción". Su objetivo es esclarecer los hechos y comprobar si las prestaciones anunciadas cumplen las exigencias legales aplicables.
Productos ópticosMás allá de este caso concreto, el Consejo General advierte de "los riesgos de adquirir productos ópticos que prometen corregir diferentes problemas visuales sin tener en cuenta las características y necesidades de cada persona".
La miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o la presbicia, detallan los expertos, "requieren una valoración individualizada que no se limita a determinar una graduación. También deben tenerse en cuenta aspectos como la visión binocular, las necesidades visuales de cada usuario y el diseño y adaptación de las lentes".
Una corrección inadecuada, apuntan, puede provocar visión borrosa, molestias visuales y dificultades para desarrollar determinadas actividades cotidianas. "Estos problemas adquieren especial relevancia en situaciones como la conducción, donde una visión adecuada resulta fundamental para identificar obstáculos, reconocer señales y reaccionar ante posibles imprevistos", concluyen.
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