La polémica ha vuelto a salpicar al RCD Espanyol en su partido contra el Racing de Santander. Una controvertida decisión del colegiado Jesús Gil Manzano, tras consultar el monitor del VAR, ha impedido que el conjunto perico dispusiera de un penalti a favor por una mano dentro del área, lo que ha provocado la indignación del club.La jugada en cuestión se produjo tras un centro de Calatrava que impactó en la mano del defensor racinguista Pablo Ramón. Pese a que el central se encontraba a apenas un metro, la mano estaba claramente despegada del cuerpo, generando un intenso debate durante la retransmisión en 'Tiempo de Juego'.Desde el primer momento, los comentaristas apuntaron a que la mano era muy clara. "A mí me ha parecido clarísima la mano", señalaban, aunque también advertían de una posible falta previa en ataque. Sobre la mano, consideraban que, aunque fuera involuntaria, el defensor "se hace grande" en una posición "anti-naturalmente". Sin embargo, otros como Tomás Guasch defendían que "no todas las manos son penaltis".Mientras Gil Manzano se dirigía al monitor, en la retransmisión se analizaba la posibilidad de que el árbitro se amparase en una acción anterior para no señalar la pena máxima. "A ver si decide pitar la falta anterior, que a veces encuentran un recoveco para no pitar una cosa más grave", comentaban los periodistas.Finalmente, el colegiado extremeño anuló la jugada del posible penalti al señalar una falta previa de Roberto Fernández sobre su defensor. La decisión fue muy criticada en la retransmisión: "Buscan un recoveco para no pitar. Pero que son unos cagones".Poco después de la decisión arbitral, la cuenta oficial del RCD Espanyol en la red social 'X' (anteriormente Twitter) publicó un escueto e irónico mensaje que reflejaba su malestar con la actuación de Gil Manzano: "Gil Manzano, como siempre".