No todo se explica por la falta de ocasiones. El Valencia CF tiene una sequía de gol alarmante, pero detrás de sus seis tantos en nueve jornadas se esconde una contradicción todavía mayor: genera más ocasiones claras que diez equipos de LaLiga y, sin embargo, es el que peor las aprovecha. Ni siquiera el Málaga, último de la clasificación, presenta una eficacia tan baja. Javier Aguirre ha comenzado a contener el daño en defensa, pero necesita que su equipo deje de perdonar. Una realidad que se confirmó en la segunda parte del duelo ante el Athletic Club y que demuestra la necesidad de reforzar el ataque en enero, dejando en evidencia los errores de planificación deportiva en el pasado mercado de verano.Leer la noticia completa
No todo se explica por la falta de ocasiones. El Valencia CF tiene una sequía de gol alarmante, pero detrás de sus seis tantos en nueve jornadas se esconde una contradicción todavía mayor: genera más ocasiones claras que diez equipos de LaLiga y, sin embargo, es el que peor las aprovecha. Ni siquiera el Málaga, último de la clasificación, presenta una eficacia tan baja. Javier Aguirre ha comenzado a contener el daño en defensa, pero necesita que su equipo deje de perdonar. Una realidad que se confirmó en la segunda parte del duelo ante el Athletic Club y que demuestra la necesidad de reforzar el ataque en enero, dejando en evidencia los errores de planificación deportiva en el pasado mercado de verano.
Los registros estadísticos de Opta son contundentes... reveladores. El Valencia ha dispuesto de 19 ocasiones claras y ha fallado 15. De esas oportunidades manifiestas solo han terminado en gol cuatro: un 21,1 % de conversión, lo que equivale a desperdiciar casi ocho de cada diez. De los seis tantos del equipo, cinco han sido materializados por valencianistas; uno, ante la Real Sociedad, obra del defensa rival Beitia, y otro, en ese mismo enfrentamiento, un sensacional obús sacado de la 'chistera' de Aarón Mayol que la estadística no clasifica como ocasión clara generada por la baja expectativa de éxito.
El contraste que retrata al ValenciaLa diferencia está en la eficacia, no solo en la producción ofensiva, que también en buena medida. El Valencia iguala las 19 ocasiones claras generadas por Osasuna y Levante y supera a otros diez equipos de Primera. No obstante, cuando llega la hora de resolver, se hunde hasta el último puesto. Continuando con la comparativa con los navarros: Osasuna ha aprovechado nueve oportunidades de este tipo y el Valencia solo cuatro, cinco menos que el grupo entrenado por Jagoba Arrasate desde la pasada jornada, ahora décimo en la tabla. El Málaga, con apenas ocho ocasiones claras generadas, ha convertido dos y alcanza el 25 % de efectividad goleadora. Incluso el colista supera en este ranking negativo al Valencia.
El FC Barcelona sirve para entender por qué no basta con contar fallos: acumula 33 ocasiones claras desperdiciadas, más que nadie, pese al talento de sus futbolistas, pero ha generado 59 y transforma el 44,1 %. A la postre, un porcentaje de acierto que mejora en más del doble el blanquinegro. Perdonar no implica necesariamente tener mala puntería si también se crea mucho más. Por eso, el dato deja al descubierto el problema valencianista.
Así está LaLiga en aprovechamiento de ocasiones claras
Del mejor porcentaje al peor. Nueve primeras jornadas.
1.º Sevilla — 57,1 %
2.º Racing — 56,3 %
3.º Deportivo — 50,0 %
3.º Espanyol — 50,0 %
3.º Getafe — 50,0 %
6.º Osasuna — 47,4 %
7.º Betis — 45,8 %
8.º Barcelona — 44,1 %
9.º Rayo Vallecano — 43,8 %
10.º Levante — 42,1 %
11.º Atlético de Madrid — 40,7 %
12.º Athletic Club — 40,0 %
13.º Alavés — 38,1 %
14.º Real Madrid — 37,1 %
15.º Celta — 35,7 %
16.º Elche — 35,3 %
17.º Villarreal — 32,3 %
18.º Real Sociedad — 27,3 %
19.º Málaga — 25,0 %
20.º Valencia CF — 21,1 %
Danjuma remata, Hugo Duro no apareceLa falta de acierto tiene dos caras. Por ejemplo, Arnaut Danjuma acumula 14 remates, cinco entre los tres palos, y todavía no ha marcado. Además, ha desperdiciado cuatro ocasiones claras -para muestra, la de la pasada jornada, un claro mano a mano con Unai Simón-, el registro negativo más alto de la plantilla. Busca la portería, sin dar con el gol. Hugo Duro, en cambio, casi ni llega a intentarlo: cinco disparos, ninguno a puerta, en 402 minutos, según las estadísticas oficiales de LaLiga. Uno cada 80 minutos. La sequía del neerlandés se explica por lo que falla; la del delantero madrileño, también por lo poco que finaliza.
En un extremo inverso de rendimiento se halla Javi Guerra, quien tampoco ha marcado pese a sus 12 disparos. Sin embargo, reducir su temporada a ese cero sería injusto. Ha repartido dos asistencias, incluida la que permitió a Otorbi marcar en Santander, y destaca entre los jugadores del Valencia con mayor capacidad para superar rivales mediante el regate. No está acertando al rematar, aunque sí crea ventajas y ayuda a que otros puedan llegar con claridad.
Mayol, Rioja y el regreso más esperadoEl reparto de los goles también resulta llamativo: Mayol, Otorbi, Raba, Rioja y Sadiq han marcado una vez cada uno. Nadie ha repetido. El sexto tanto fue un autogol de Beitia (Real Sociedad). Y el remate más improbable de los que acabaron dentro fue el golazo de Mayol ante la Real Sociedad, con apenas un 5 % de probabilidad de terminar en gol, según el valor de goles esperados (xG). El canterano, pese a su capacidad para sorprender, no ha tenido minutos en los dos primeros partidos de Aguirre.
La eficacia de los disparos deja otro contraste. Los siguientes porcentajes miden goles sobre remates totales, no conversión de ocasiones claras:
Los tres con mejor porcentaje de remate a gol
Mayol — 1 gol / 2 disparos — 50 %
Sadiq — 1 gol / 3 disparos — 33,3 %
Luis Rioja — 1 gol / 3 disparos — 33,3 %
Los tres que más rematan sin marcar
Danjuma — 0 goles / 14 disparos — 0 %
Javi Guerra — 0 goles / 12 disparos — 0 %
Hugo Duro — 0 goles / 5 disparos — 0 %
Rioja encaja en la recuperación que plantea Aguirre por su esfuerzo para ayudar atrás sin renunciar a hacer daño arriba. Mayol, en cambio, ha perdido presencia. Y lo cierto es que todas las miradas se dirigen a Sadiq, el delantero centro cuyo regreso espera el valencianismo ante el mal momento de Hugo Duro y Danjuma. Su único gol llegó tras un grave error de los centrales del Deportivo: una oportunidad clara que no nació de una jugada elaborada.
Noticias relacionadas
El derbi contra el Villarreal pone a prueba esa búsqueda de soluciones. El Valencia ha demostrado que puede generar oportunidades para competir, si bien reclama mejoras de desborde en los costados y definición en el área. Lo que sí no consigue aún es aprovechar mejor lo que produce. Y para un equipo en descenso, fallar casi ocho de cada diez es un lujo que no puede permitirse.
Fuente: Superdeporte