Pedro Sánchez ha vivido su semana triunfal en Estados Unidos, con escalas en Harvard, la ONU y la residencia del alcalde de Nueva York. Departió con personajes a quienes el resto de españoles solo pueden aspirar a suplicar un selfi, como Zohran Mamdani, Jon Stewart o Christiane Amanpour. Había logrado por fin que se le tratara como una celebridad mundial, que las estrellas del periodismo reseñadas se dirigieran al presidente del Gobierno con un deleitoso «nos sentimos muy honrados de tenerlo aquí». Solo faltó una estrella de Hollywood pero, mientras el líder socialista azotaba a Trump y se felicitaba de los logros sociales en España, una mujer de solo 87 años sacudía los cimientos de su país.Seguir leyendo....