"O la regalaban o la tiraban a la basura". Es lo que alegaron las personas que se presentaron en los Servicios Sociales de un pueblo de Málaga con una menor a la que, según dijeron, estaban cuidando. Los expertos de la Policía Nacional comenzaron con las pesquisas para ver qué había detrás de esta historia y las indagaciones les condujeron a Cartagena. En concreto, a la barriada de Las 600, una zona deprimida y tristemente conocida por sucesos violentos, crímenes incluidos. Ahí dijeron los padres que habían secuestrado a su hija. Y era mentira.
"O la regalaban o la tiraban a la basura". Es lo que alegaron las personas que se presentaron en los Servicios Sociales de un pueblo de Málaga con una menor a la que, según dijeron, estaban cuidando. Los expertos de la Policía Nacional comenzaron con las pesquisas para ver qué había detrás de esta historia y las indagaciones les condujeron a Cartagena. En concreto, a la barriada de Las 600, una zona deprimida y tristemente conocida por sucesos violentos, crímenes incluidos. Ahí dijeron los padres que habían secuestrado a su hija. Y era mentira.
En concreto, los padres biológicos de la pequeña habían denunciado falsamente el secuestro de la niña: dijeron que unos encapuchados les golpearon y les robaron a la pequeña. Esta denuncia falsa se produjo un mes después de que los adoptantes se plantasen en Servicios Sociales de su municipio, Campanillas. Ya estaban las pesquisas en marcha, a cargo del Grupo de Menores (Grume) de Málaga y del Grupo III la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de Cartagena.
La pareja adoptante contó que la niña, de 6 meses, le había sido entregada en la ciudad de Alicante por parte de dos personas, la madre biológica y un intermediario que las habría puesto en contacto para concertar y efectuar la entrega de la menor.
Signos evidentes de malos tratos"Estas personas alegaron que, tras más de 15 años intentando ser padres sin lograrlo, se les ofreció la posibilidad de criar a una niña, puesto que su madre padecía problemas mentales y amenazaba con tirarla a la basura. Ante estos hechos, y siempre bajo su testimonio, decidieron acogerla, observando cuando les fue entregada que la misma presentaba signos evidentes de malos tratos y desnutrición, alegando la supuesta madre biológica que era el padre quien le había causado las lesiones", explica la Policía en un comunicado.
Mandaban a la progenitora fotos de la pequeña para que viese que se encontraba en perfecto estado en Campanillas
Se trasladaron, junto a la menor, a Málaga donde comenzaron a hacer una vida normal. Durante este periodo de tiempo tenían contacto -mediante mensajería instantánea- con la madre, a la que le mandaban fotos de la pequeña para que viera que se encontraba en perfecto estado, prosigue el comunicado policial.
"Posteriormente, estas conversaciones empezaron a tensarse ante reclamaciones y reproches, por lo que los padres de acogida decidieron -una semana más tarde- personarse en los Servicios Sociales para poner en conocimiento lo ocurrido", continúa la Policía, que investigó a los miembros de esta pareja, pero no los arrestó.
Con una familia de acogidaPensando en el bienestar de la niña, los agentes contactaron con el Servicio de Protección al Menor de la Junta de Andalucía para iniciar de manera urgente el procedimiento de desamparo y para que se le asignara una familia de acogida provisional.
"Paralelamente, los policías analizaron las conversaciones entre los implicados y obtuvieron informaciones aclarativas sobre el entorno familiar de la menor en localidades murcianas de Jumilla y Cartagena, manteniendo los oportunos contactos con el Servicio de Protección y Tutela de Menores de la Región de Murcia, así como con el hospital de Yecla donde la menor había nacido", especifican desde el Cuerpo.
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El asunto se saldó con tres arrestados: los padres biológicos -de 23 y 37 años- detenidos por delitos contra las relaciones familiares, contra los derechos y deberes familiares, malos tratos en el ámbito familiar y contra la administración de la justicia; y el intermediario – un varón de 38 años- al que se le imputa un delito contra las relaciones familiares.