Un jurado popular juzga desde este viernes a Michael John C., que se sienta en el banquillo con 73 años, por acabar, en diciembre de 2022, con la vida de su compañera sentimental Vanessa Elisabeth, de 57 años y que tenía numerosas lesiones cuando perdió la vida en el exterior de la casa de la urbanización Camposol, en Mazarrón, en la que ambos ciudadanos británicos llevaban viviendo apenas unas semanas cuando se produjo la muerte. Él dice que fue un accidente, que no quería matarla; la fiscal, que fue un asesinato.
Un jurado popular juzga desde este viernes a Michael John C., que se sienta en el banquillo con 73 años, por acabar, en diciembre de 2022, con la vida de su compañera sentimental Vanessa Elisabeth, de 57 años y que tenía numerosas lesiones cuando perdió la vida en el exterior de la casa de la urbanización Camposol, en Mazarrón, en la que ambos ciudadanos británicos llevaban viviendo apenas unas semanas cuando se produjo la muerte. Él dice que fue un accidente, que no quería matarla; la fiscal, que fue un asesinato.
Como ya publicó este diario en febrero, la Fiscalía solicita que este inglés pase un cuarto de siglo entre rejas por un crimen que, considera el Ministerio Público, fue un homicidio consumado, en la modalidad agravada de asesinato con alevosía y ensañamiento, en el marco de la violencia machista.
"No tenía ánimo de matar"La defensa del sujeto (que reclamó que hubiese un intérprete en las sesiones judiciales, como así lo hubo) entiende procedente la libre absolución de este "por inexistencia de dolo, inexistencia de ánimo de matar, inexistencia de agresión humana y ausencia total de cualquier conducta dirigida a causar la muerte de la víctima". Asegura que fue un accidente.

Michael, el procesado por asesinar a su pareja en el crimen de Camposol, el día que fue llevado al Juzgado de Totana. / Solete Slow Photo
En todo caso, su defensa apunta que "la única calificación jurídicamente posible sería la de homicidio por imprudencia, con concurrencia de circunstancias modificativas atenuantes: atenuante de embriaguez no plena, atenuante analógica por graves padecimientos físicos (enfermedad de Buerger, una dolencia inflamatoria que afecta a arterias y venas de calibre pequeño y mediano y que se vincula con el consumo de tabaco) y atenuante de dilaciones indebidas como muy cualificada".
"No reaccionaba, tenía sangre"Según su abogado, llegaron en coche, ella se bajó para abrir la puerta y contener a sus perros y él se quedó dentro del automóvil. "La calle se encontraba completamente a oscuras, Michael pudo realizar alguna maniobra con el vehículo —posiblemente marcha atrás—, sin recordar con precisión la secuencia debido a su estado de intoxicación y confusión".
"Al no ver a Vanessa regresar, bajó del coche y la encontró tendida en el suelo, a escasos centímetros del coche, con la cabeza junto al bordillo, inmóvil, se acercó a ella y le dijo 'hola, hola, despierta'; no reaccionaba y vio que tenía sangre".
El procesado declarará al final de la vista: si se cumplen los plazos previstos, tomará la palabra el 30 de octubre
La Fiscalía, por su parte, sostiene que el día del crimen, al llegar a la casa tras haber estado bebiendo cerveza y vino en varios pubs de Camposol, Michael y Vanessa empezaron a discutir y "de manera sorpresiva y abusando de su superioridad física sobre su esposa, comenzó a golpearla con virulencia en la cara y en el cuerpo, provocando que cayera al suelo frente a la vivienda y delante de su vehículo".
"La inmovilizó y le tapó la boca"Así, "el acusado, con la intención de infligir a Vanessa un gran dolor y graves padecimientos físicos y psíquicos y continuando con sus actos, le propinó numerosas patadas con energía por todo el cuerpo, y saltó sobre ella, la inmovilizó y le tapó la boca, comprimiendo su pecho". Pese a que la víctima había denunciado en varias ocasiones (hasta cinco veces) que su compañero sentimental le pegaba, el caso de esta mujer estaba inactivo en el Sistema VioGén desde 2015.
Michael John y Vanessa Elizabeth llevaban años residiendo en España, cambiando continuamente de localidad (Carboneras, Albox, Abanilla, Moratalla, Caravaca de la Cruz…) hasta que se trasladaron a la vivienda de Camposol pocos días antes de los hechos que ahora llegan a juicio. Está previsto que el procesado declare al final de la vista: si se cumplen los plazos previstos, tomará la palabra el 30 de octubre.