Greenpeace alerta del arrastre de cenizas de uno de los peores incendios de la historia y exige que se investiguen las consecuencias para las aguas subterráneas
08/10/2026 a las 13:22h.
La llegada de las lluvias de otoño a las zonas incendiadas supone un nuevo peligro para los ecosistemas y la población, en este caso, en forma de 'ríos negros'. Se trata del arrastre de lodos y cenizas de los bosques incendiados durante el pasado verano que acaban en los cauces, tiñen sus aguas y tienen un impacto global, desde el baño a las actividades piscícolas. Algo especialmente visible en los grandes fuegos, pero también posible en todas las zonas afectadas por incendios forestales.
Greenpeace ha documentado los arrastres de lodos y cenizas del incendio de Burgohondo (Ávila), uno de los más graves de 2026 y el segundo de mayor superficie desde que existen registros y que llegó a Salamanca en forma de aire contaminado. Son imágenes que no dejan duda sobre la gravedad de la situación: las lluvias intensas del otoño ya están arrastrando cenizas, barro y sedimentos desde las zonas calcinadas hacia ríos, embalses y captaciones de agua.
Los impactos de los grandes incendios pueden prolongarse durante meses e incluso años y agravarse con la llegada de las lluvias. Y no se trata sólo del deterioro que sufre el terreno o las riadas de 'chapapote de monte' que ya se han visto.
No es la primera vez que esto ocurre en Castilla y León. Por ejemplo, en el municipio zamorano de Sanabria, los incendios de 2025 provocaron posteriormente arrastres de cenizas hacia el río Bibey, cuyas aguas no eran aptas para el baño.
También está el caso de la riada ocurrida el pasado agosto en Manzanedo de Valdueza (Ponferrada), donde fallecieron dos mujeres tras una avenida de agua en una zona arrasada por el fuego en 2025.
La organización alerta de que lo que muestran las imágenes ya está también ocurriendo o puede ocurrir en más zonas incendiadas y que son necesarias medidas urgentes para proteger el suelo en las superficies forestales arrasadas, minimizar los procesos erosivos, evitar la contaminación de cursos de agua y garantizar el abastecimiento de agua potable en muchas localidades que dependen de aguas superficiales.
Las administraciones en los municipios afectados por el incendio de Burgohondo han tenido que recurrir al abastecimiento mediante camiones cisterna y agua embotellada para garantizar el suministro en varios puntos.
«Es evidente que la emergencia no termina cuando se apaga el fuego. Sin actuaciones posteriores para estabilizar el suelo y proteger los recursos hídricos, estamos sembrando nuevas crisis ecológicas y sociales. Los incendios han evolucionado a episodios dramáticos, así como sus impactos durante y después también», ha señalado Mónica Parrilla, responsable de la campaña de Incendios de Greenpeace. «Las medidas posincendio son una cuestión de agua, de protección civil y de salud ambiental», añade.
'Helimulching' y albarradasGreenpeace ya expuso la necesidad de tomar medidas de estabilización de emergencia para evitar el denominado 'chapapote de monte': por ejemplo, la instalación de pequeños diques, acolchados de paja (mulch) y construcciones provisionales para evitar el arrastre de cenizas y lodos, que producirán la contaminación del agua potable, que pueden producir colmataciones de potabilizadoras y múltiples impactos a la fauna piscícola. Su construcción, lanzando la paja incluso desde helicópteros, junto con las albarradas son práctica habitual.

Por otro lado, otras medidas posincendio como la extracción de madera quemada tienen que ser revisadas. En el caso de Burgohondo, la Junta de Castilla y León publicó una orden de retirar la madera quemada. Sin embargo, una retirada generalizada deja el suelo más expuesto y favorece el arrastre de cenizas, lodos y sedimentos con las lluvias.
Por ello, es fundamental retrasar unos meses el talado del arbolado quemado, cuando las condiciones lo permitan, para favorecer la fijación del suelo y reducir la erosión y la escorrentía. Posteriormente realizar una retirada selectiva adaptada a las características de cada zona. Estos contratos, no obstante, tadarán todavía meses en ejecutarse.