El león volvió a rugir en Madrid, pero no reinó como otras veces en la selva de la capital. O al menos eso parecía cuando el Gobierno y las fuerzas de la izquierda señalaban al Partido Popular (PP) y a Vox, y en especial a Santiago Abascal y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por haber supuestamente evitado al presidente de Argentina, Javier Milei, quien hizo gala de su discurso ideológico y de sus formas en un desayuno informativo, donde tachó de "ladrón" y "dictador" e insultó a una periodista que le formuló una pregunta sobre su relación con la derecha española. Munición electoral que el PSOE no desaprovechó. "Hola, Milei, las zurdas y orgullosas y los zurdos y orgullosos te damos la bienvenida al país que más crece de Europea", fue el irónico recibimiento de los socialistas en la fachada de su sede y en las redes sociales. Como en otras ocasiones, la visita careció de cualquier carácter institucional.