El Ayuntamiento de Palma ha ordenado el desahucio "por vía de urgencia" de una persona que okupa la 'possessió' de Son Flor, situada en la calle Josep Estela, debido al deterioro que presenta el inmueble. El portavoz adjunto de Cort, Llorenç Bauzá, ha explicado que la decisión responde a los informes técnicos municipales que advierten de que no está garantizada la seguridad del ocupante, por lo que el Consistorio considera necesario intervenir para proteger su integridad física.
El Ayuntamiento de Palma ha ordenado el desahucio "por vía de urgencia" de una persona que okupa la 'possessió' de Son Flor, situada en la calle Josep Estela, debido al deterioro que presenta el inmueble. El portavoz adjunto de Cort, Llorenç Bauzá, ha explicado que la decisión responde a los informes técnicos municipales que advierten de que no está garantizada la seguridad del ocupante, por lo que el Consistorio considera necesario intervenir para proteger su integridad física.
Bauzá ha señalado que los informes recibidos por el Ayuntamiento ponen de manifiesto las deficiencias de la construcción y los riesgos que pueden suponer para la persona que reside en ella. Según ha explicado, el objetivo de la actuación es evitar que el mal estado del edificio pueda provocar daños personales.
El portavoz adjunto también ha confirmado que la persona afectada ha sido usuaria de los servicios sociales municipales y ha asegurado que Cort trabaja en coordinación con otras administraciones para atender sus necesidades. En concreto, ha indicado que se han puesto a su disposición los recursos del Institut Mallorquí d'Afers Socials (IMAS), aunque ha reconocido que desconoce si ha aceptado o rechazado la atención ofrecida.
"Entre ambas administraciones debemos darle cobertura", ha señalado Bauzá, quien ha insistido en que la decisión de ordenar el desalojo responde a motivos de seguridad y no únicamente a la voluntad municipal de recuperar el inmueble.
Pendiente de rehabilitaciónLa possessió de Son Flor es una finca histórica de titularidad municipal que presenta un avanzado estado de deterioro y que el Ayuntamiento tiene previsto rehabilitar para convertirla en un equipamiento público al servicio de los vecinos.
De hecho, Cort se comprometió a recuperar las possessions de Son Flor y Son Peretó, ambas adquiridas durante la década de los noventa, para transformarlas en futuros casals de barri. Las dos edificaciones están catalogadas y su rehabilitación responde a una reivindicación histórica de los residentes de la zona.
Son Flor fue adquirida por el Ayuntamiento en 1995 y forma parte del patrimonio histórico del antiguo Vinyet de Palma. En 2025 el Consistorio anunció un proyecto para rehabilitarla junto a Son Peretó.
Más recientemente, las asociaciones vecinales de Son Flor-Son Moix Negre, Son Quint, Son Rapinya y Son Serra-sa Vileta reclamaron la recuperación de ambas fincas, llegando a reunir más de 900 firmas para exigir su rehabilitación y su transformación en espacios de uso comunitario.
Suscríbete para seguir leyendo