Cuando Sofía Casanova tenía 15 años la madre descubrió en su habitación una libreta en la que la niña escribía poesías. Las mandó a Faro de Vigo, un periódico que con el tiempo pasaría a integrarse en el grupo Prensa Ibérica, el mismo al que pertenece EL DÍA. Así fue como este rotativo las publicó por primera vez el 7 de septiembre de 1878. Además de continuar escribiendo poemas (en 2017 se publicó Fugaces, con material inédito), Sofía Casanova escribió también novelas, fue traductora de seis idiomas (entre otras, de la obra Quo Vadis?, del Nobel Henryk Sienkiewicz) pero sobre todo destacó en el periodismo, una carrera en la que pocos profesionales pueden presumir de haber desarrollado una actividad como la suya en una época en la que la mujer apenas contaba en ese mundo.
Cuando Sofía Casanova tenía 15 años la madre descubrió en su habitación una libreta en la que la niña escribía poesías. Las mandó a Faro de Vigo, un periódico que con el tiempo pasaría a integrarse en el grupo Prensa Ibérica, el mismo al que pertenece EL DÍA. Así fue como este rotativo las publicó por primera vez el 7 de septiembre de 1878. Además de continuar escribiendo poemas (en 2017 se publicó Fugaces, con material inédito), Sofía Casanova escribió también novelas, fue traductora de seis idiomas (entre otras, de la obra Quo Vadis?, del Nobel Henryk Sienkiewicz) pero sobre todo destacó en el periodismo, una carrera en la que pocos profesionales pueden presumir de haber desarrollado una actividad como la suya en una época en la que la mujer apenas contaba en ese mundo.
Fue la primera en hacerse cargo de una corresponsalía permanente fuera de España, para el diario ABC, y escribió también para periódicos importantes de aquellos años como El Imparcial, La Época y El Liberal y para revistas de Madrid, Barcelona y Galicia. El New York Times y la polaca Gazeta Polska llegaron a publicar sus crónicas de guerra.
Se llamaba Sofía Guadalupe Pérez Casanova y nació en Almeiras, La Coruña, el 30 de septiembre de 1861. Era hija de Rosa Casanova y Vicente Pérez Eguía, que abandonó a la familia cuando Sofía era una niña y nunca más se ocupó de ella. Pasó a vivir con su abuelo, un militar destinado en Ferrol que pagó sus estudios en un colegio privado. Con él se trasladó a Madrid en 1874, acompañada también por su madre.
En Madrid comenzó a relacionarse con los ambientes literarios de la capital y en 1880 ya se interesaban por sus poesías. Ramón de Campoamor fue su protector y la llevaba a su tertulia, a la que acudían el marqués de Valmar y Patricio Aguirre de Tejada, conde de Andino, tutor de Alfonso XII. Este rey costeó personalmente la edición de Poesías, el primer libro de Sofía.
En la tertulia de Blanca de los Ríos conoció también a Emilia Pardo Bazán, Clara Campoamor, José Zorrilla, Juan Valera y hasta a Bernard Shaw, a quien llegó a entrevistar. Fue Campoamor quien le presentó al filósofo y diplomático polaco Wincenty Lutoslawski, con quien se casó en 1887 en la iglesia de San Marcos. Se establecieron en el pueblo polaco de Drozdowo, desde donde viajaban a Galicia todos los veranos para pasar las vacaciones en Bergondo, donde conocieron a Giner de los Ríos, que también veraneaba allí invitado por Manuel Bartolomé Cossío. En uno de sus viajes a España fundó el Comité Femenino de Higiene Popular para difundir entre la clase obrera la necesidad de mantener la higiene corporal y mejorar la calidad de vida. De su experiencia en la sociedad polaca surgió su primera novela, El doctor Wolski.

Con Benito Pérez Galdós en el Teatro Español (Madrid, 1913). / Cortesía archivo ABC / Consello da Cultura Galega
Acompañó a su marido en destinos diplomáticos de Londres, París y Roma antes de separarse en 1905, repudiada por no haberle dado un hijo varón con el que perpetuar el apellido paterno. Sofía volvió a Madrid, donde continuó su carrera de periodista en El Debate, Blanco y Negro, El Mundo, la Revista Gallega, Galicia Moderna, España Artística y Revista Contemporánea. Su casa era punto de encuentro de personalidades como Basilio Álvarez, Ramón y Cajal, Alfredo Vicenti y Castelao, que hizo las ilustraciones de su libro Princesa del amor hermoso, que publicó en 1909. Fue miembro de la Real Academia Gallega y de la Academia Española de Poesía.
El escritor grancanario Benito Pérez Galdós estrenó en 1913 en el Teatro Español su comedia frívola La madeja, una obra en la que elogiaba el naciente feminismo y que sólo se representó una noche. Con sus dramas Tribunales de venganza y La voz de la patria había provocado la animadversión de la Iglesia.
Primera Guerra MundialEl estallido de la Primera Guerra Mundial sorprendió a Sofía Casanova en Polonia, durante una visita a sus hijas. Se alistó voluntaria de la Cruz Roja en un hospital de Varsovia y allí la localizó el director de ABC Torcuato Luca de Tena, quien le propuso que hiciese de corresponsal para el periódico. Desde su primer trabajo sus crónicas eran más ejercicios de prosa literaria que informativa: «Se ensangrientan los azules mares de Bizancio, y el mundo entero sigue con ávidos ojos la tremenda lucha que dará á Europa ese resto del magnífico mundo antiguo. ¿En qué condiciones van á repartirse los poderosos -aliados o no- el derecho sobre mares, pueblos y razas?». Ante el avance de los alemanes, se trasladó con sus hijas a Rusia y se estableció en Moscú y San Petersburgo, desde donde cubrió para ABC la muerte de Rasputín y los días finales de la dinastía de los Romanov. Fue testigo del nacimiento de la revolución bolchevique y llegó entrevistar en exclusiva para el periódico a Leon Trotski cuando era ministro de Lenin. Durante la cobertura de una manifestación para una de sus crónicas recibió un fuerte golpe que afectó a su visión, que nunca llegó a recuperar totalmente, aunque no le impidió seguir escribiendo.
La censura bolchevique bloqueaba sus crónicas y sus comunicaciones con España hasta el punto de que ante uno de aquellos largos silencios se llegó a especular con su muerte. Decepcionada con el comunismo de la revolución bolchevique, a la que había apoyado en los primeros días, volvió a Madrid en 1919, recibida como una heroína. Le hicieron homenajes y Alfonso XIII le impuso la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia. Antonio Maura, presidente de la Real Academia Española, llegó a proponerla para el Nobel de Literatura.
La proclamación de la II República española le recordó su experiencia en la Rusia soviética y desde ABC escribió artículos críticos contra el nuevo régimen. Se exilió voluntariamente en Varsovia, desde donde continuó su campaña crítica contra la República. Franco vio en ella un elemento propicio para desprestigiar a los republicanos y la invitó a su cuartel general en Burgos en 1938, durante la Guerra Civil, un viaje que aprovechó para visitar por última vez su aldea natal de Almeiras. Había evolucionado hacia un pensamiento monárquico, conservador y profundamente católico que le impidió incluso aceptar el divorcio de su marido, y la propaganda franquista la utilizó como ejemplo de la mujer nueva del nacional-catolicismo.
La Segunda Guerra Mundial también la sorprendió en Varsovia, desde donde se trasladó a una aldea polaca para refugiarse con una hija y sus nietos. Salió del país gracias a la intervención de la Embajada española. Fue testigo de la persecución de los judíos por el régimen nazi, incluida la tragedia del gueto de Varsovia, que denunció en varios escritos, aunque durante el ascenso del nazismo había elogiado a Hitler y llegó a fotografiarse haciendo el saludo fascista como manifestación de rechazo al comunismo soviético, que había asesinado a dos de sus cuñados polacos acusados de contrarrevolucionarios. Comenzó entonces a escribir artículos críticos contra el nazismo, pero Torcuato Luca de Tena le advirtió que no se podían publicar en ABC, que en la guerra se había posicionado a favor de los alemanes. Decidió entonces dejar de escribir para el periódico. De sus experiencias en el periodismo fueron fruto sus libros De la guerra, En la corte de los zares y La revolución rusa de 1917.
Murió a los 96 años, el 16 de enero de 1958, sin poder cumplir su deseo de volver a España y, ya ciega, dictaba a sus nietos los textos de sus últimas obras. Su producción fue ingente entre conferencias, cuentos, novelas, libros de historia, poesía y miles de artículos, que están recogidos en ocho volúmenes.
Noticias relacionadas
Inés Martín Rodrigo escribió en 2016 una biografía novelada con el título Azules son las horas, y el periodista catalán Josep Bosch publicó en 2022 Sofía Casanova. Corresponsal en dos guerras mundiales.
Suscríbete para seguir leyendo
| # | Наименование новости | Тональность | Информативность | Дата публикации |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Finlandia o Portugal, países donde se verá el premio Planeta 'Las hijas de la criada' | 0 | 4.53 | 15-10-2026 |
| 2 | Quedadas para leer con desconocidos en Doña Casilda: las nuevas citas de Bilbao | 0 | 9.1 | 15-10-2026 |
| 3 | Nobela, saiakera eta poesia lan hauekin gozatu udan | 0 | 10 | 27-06-2026 |
| 4 | Escribir en traje de faena | 0 | 5 | 09-07-2026 |
| 5 | Jessica Déniz, periodista y presentadora de ‘Canarias contigo’: «Nos mueve hacer servicio público» | 0 | 7.12 | 04-10-2026 |
| 6 | Alba Lago: «Hacer calle en un medio local es la mejor escuela para un periodista» | 0 | 6.2 | 15-07-2026 |
| 7 | С детства у меня было какое-то особенное, трепетное отношение к ... | 2 | 3 | 13-07-2026 |
| 8 | La última noche de las Trece Rosas antes de ser fusiladas: "Se vistieron ayudadas por las demás, nuestras manos temblaban" | 0 | 5.98 | 04-08-2026 |
| 9 | Sonsoles Ónega, dispuesta a contratar a Julia Janeiro: "Yo siempre tengo el programa abierto" | 0 | 8.75 | 22-09-2026 |