Mucho antes de que existieran los 'influencers' de moda, los 'looks' virales de Instagram y los actores convertidos en embajadores de las grandes firmas de lujo, hubo un policía que consiguió que medio mundo quisiera vestirse como él. Se llamaba James 'Sonny' Crockett, tenía el rostro de Don Johnson, conducía un Ferrari y perseguía narcotraficantes por Florida con americana de lino, camiseta y mocasines sin calcetines. Corría 1984 y 'Corrupción en Miami' ('Miami Vice') estaba a punto de revolucionar el armario masculino.Seguir leyendo....