El director ejecutivo de la marca de vehículos eléctricos saca el último modelo de su gama deportiva; un aparato con tecnología de Fórmula 1 que recuerda al 'El coche fantástico'
16/10/2026 Actualizado a las 11:31h.
Elon Musk ha lanzado este viernes el último modelo deportivo de Tesla que promete revolucionar el mercado a partir de 2028. Se trata de un 'roadster' deportivo con tecnología de Fórmula 1 que tiene la capacidad de girar en el aire gracias a sus propulsores de gas ubicados en el chasis. Aún no hay precio de venta porque el proyecto se encuentra «en fase experimental», pero los expertos apuntan a que podría costar como mínimo 200.000 euros. Muchos ya lo han bautizado como 'El coche fantástico'.
La estrategia del director ejecutivo de Tesla consistía en llevar sus logros en SpaceX -su empresa de cohetes- a los vehículos eléctricos para crear el primer coche 'volador' de la historia. Aún no lo ha logrado pero, sin duda, el nuevo Tesla se acerca y mucho. «Resulta que el futuro sí tiene autos voladores», celebró el magnate en su red social X, aunque advirtió de que su idea original «está orbitando entre Marte y la Tierra». Es decir, Musk no se detendrá en su idea de crear un coche volador.
Pero el nuevo deportivo ya puede hacer maniobras en el aire. Este viernes ha hecho una demostración de ello en las instalaciones de su firma aeroespacial. El vehículo biplaza de color blanco circuló boca abajo sobre una rampa mediante un sistema de succión, realizó un giro en el aire y aterrizó con sus propulsores integrados. Más adelante, durante el evento, el modelo empleó dichos propulsores para saltar por encima de un camión y otros automóviles, mediante un giro en el aire durante la maniobra.



Más allá de los dispositivos de gas, el vehículo cuenta con la tecnología más cara disponible en el automovilismo. Cuenta con aerodinámica activa, un alerón trasero que se abre automáticamente cuando la situación lo requiere. «¡Acercándose a niveles de la Fórmula 1!», detalla la empresa norteamericana. No es lo único integrado en el deportivo que parece sacado de la competición. Su volante es muy similar al que utilizan Fernando Alonso o Carlos Sainz, por ejemplo.
En la carretera, el nuevo Tesla también responde. Pasa de 0 a 100 kilómetros por hora en 0,81 segundos. «Listo para carreras». El coche cuenta con una autonomía de 480 kilómetros y podría alcanzar los 370 kilómetros por hora. Una bestia de cuatro ruedas.
El interior ultrablanco cuenta con detalles en microcambray gris y refuerzos de asiento para un mayor agarre. Los controles manuales y la posición fija del asiento reducen la masa total del vehículo. Está compuesto de materiales ligeros y de alta resistencia como magnesio, titanio y fibra de carbono.
Los asistentes al evento quedaron impresionados. «Fue una exhibición de fuerza en ingeniería, sin valor comercial más allá de dejar en evidencia a los fabricantes de automóviles tradicionales», señaló Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management —firma inversora en Tesla—, a través de la plataforma X. «El evento del Roadster es el ejemplo más reciente de por qué Elon tiene tantas ganas de acercar a Tesla y a SpaceX», señaló Munster.
Musk ha restado importancia al papel de este vehículo en las finanzas de la multinacional; en 2023, lo describió como algo «insignificante» que no supondría «un cambio sustancial a nivel financiero». Sin embargo, el automóvil sigue teniendo un gran peso simbólico. «Actualmente, Tesla no cuenta con un vehículo insignia —un modelo de lujo de alto rendimiento diseñado para exhibir lo mejor de la ingeniería y la tecnología de un fabricante—. El Roadster será el nuevo vehículo insignia», afirmó Seth Goldstein, analista de Morningstar, en una nota publicada el mes pasado.
«Ha sido la demostración de producto más increíble que he visto en mi vida», publicó en X Sawyer Merritt, inversor y seguidor de Tesla. «Lo acabo de ver en persona y todavía me pregunto cómo es posible que no fuera inteligencia artificial». Durante el evento, Musk y otros ejecutivos no especificaron precios concretos, aunque hace casi una década Tesla mencionó un precio base de 200.000 euros para el vehículo.