El consejero delegado de la compañía energética destaca la oportunidad que se abre para Andalucía con el arranque en Huelva del proyecto Onuba, primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde
“Debemos recuperar el orgullo por la industria como mot
La mayor planta de producción de hidrógeno verde de Europa ya está en camino en Huelva. El 17 de septiembre se presentaron en el Parque Energético La Rábida de Moeve las obras del proyecto Onuba, primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde que pone a España al frente de la nueva industria. El CEO de la compañía, Maarten Wetselaar, principal impulsor de una revolución para todo el continente, explica las claves.
Pregunta.–El proyecto Onuba ya está en marcha. ¿Qué supone para Moeve, dentro de su estrategia de transformación?
Respuesta.–Onuba representa un punto de inflexión: el hidrógeno verde deja de ser una promesa basada en proyectos piloto para convertirse en una realidad industrial a gran escala. Con su inicio ya es el mayor proyecto de hidrógeno renovable de Europa, y Andalucía y España se sitúan a la vanguardia del nuevo mercado europeo de moléculas verdes. Estamos hablando de una nueva industria capaz de generar empleo, descarbonizar actividades difíciles de electrificar y reforzar la autonomía energética de Europa. Además, Onuba es un hito en nuestra transformación. Positive Motion ya no es solo una estrategia: son inversiones, activos y proyectos en construcción. Desde 2022 hemos desinvertido el 70% de nuestros activos de exploración y producción y, en el primer semestre de 2026, el 70% de nuestra capacidad inversora se ha destinado a proyectos dirigidos a la transición energética. Estamos convirtiendo nuestra ambición en realidad industrial.
P.–¿Cómo va a ser la nueva planta en Palos y todo su proceso de construcción?
R.–Queremos que Onuba sea una referencia no solo por su tamaño, sino también por la forma en que se diseña y opera. Será la primera planta nativa digital de Moeve, equipada con un gemelo digital, una plataforma unificada de datos e IoT y un sistema de autonomía avanzado. El proceso de construcción abarca el montaje electromecánico, las conexiones de alta tensión, una planta fotovoltaica para autoconsumo y la configuración del software operativo central. Todo lo ejecutamos en coordinación con la Unidad Aceleradora de Proyectos de la Junta de Andalucía, y la producción comenzará en 2029.
“El gran éxito [del proyecto] sería atraer con esa energía nueva industria a Andalucía”
P.–La capacidad inicial es de 300 MW, con la puerta abierta a una ampliación. ¿De qué va a depender ese crecimiento?
R.–En proyectos de esta magnitud, tan importante como pensar a lo grande es crecer con disciplina. Arrancamos con 300 MW, pero Onuba está diseñada para escalar e incorporar otros 105 MW asignados en el PERTE de Valles de Hidrógeno, para el que contamos con 304 millones de euros de fondos NextGenerationEU. La velocidad de crecimiento dependerá de la demanda industrial, la disponibilidad de las conexiones eléctricas, el desarrollo de hidroductos y la concreción del marco regulatorio derivado de RED III.
P.–¿Cuál será el destino de las 45.000 toneladas anuales de producción estimadas?
R.–Tenemos una enorme ventaja: el hidrógeno que vamos a producir tiene desde el inicio una aplicación industrial real. Las 45.000 toneladas anuales serán para autoconsumo en nuestras instalaciones, para descarbonizar nuestra actividad y producir combustibles y productos químicos más sostenibles. A medida que escalemos, el mercado se ampliará hacia la industria andaluza y después hacia Europa, mediante corredores marítimos y futuras infraestructuras como H2med. La regulación europea está creando progresivamente esa demanda. No estamos construyendo únicamente capacidad de producción; nos posicionamos para abastecer un mercado europeo que está naciendo ahora.
P.–Esos más de 1.000 millones de inversión de Onuba, ¿qué valor dejarán en el territorio?
R.–Un proyecto de esta magnitud tiene que dejar una huella económica y social. La inversión tendrá un enorme impacto, con más de 8.000 empleos directos, indirectos e inducidos a lo largo de la cadena de valor. Esperamos dinamizar la actividad de más de 400 pymes y autónomos locales y potenciar el talento mediante programas de FP Dual y nuestras cátedras con las universidades de Huelva, Cádiz y Sevilla. En una comunidad donde Moeve aporta de forma directa el 6,2% del PIB, Onuba consolida a Andalucía como referente de innovación y competitividad industrial.
"El proyecto Onuba consolida a Andalucía como referente de innovación y competitividad industrial"
P.–Pero explíquele a cualquier andaluz en qué le puede beneficiar un proyecto así.
R.–Onuba supone la oportunidad de desarrollar en Andalucía una nueva base industrial, sostenible, competitiva y preparada para el futuro. Para los andaluces se traduce en empleo, crecimiento económico y progreso. La planta evitará 250.000 toneladas de CO₂ al año, el equivalente a retirar los coches de combustión de Huelva, Cádiz y Jaén juntos, y utilizará agua optimizada y reutilizada del parque energético, sin demandar nuevos recursos hídricos adicionales. El gran éxito no sería únicamente exportar energía verde desde Andalucía; sería conseguir que la disponibilidad de esa energía atraiga nueva industria a Andalucía. Ahí es donde realmente multiplicamos el valor económico y el empleo.
P.–La competitividad es clave en todos estos desarrollos. ¿Podría haber riesgo de perderla respecto al resto de Europa y del mundo?
R.–Tenemos una ventaja competitiva extraordinaria, pero ninguna ventaja es permanente si no sabemos aprovecharla a tiempo. La competencia global es feroz. Para proteger y aumentar esa competitividad, el desafío es ganar escala industrial al compás de la demanda. La tecnología ya existe y la industria está lista para invertir; ahora el reto es acelerar el mercado para ganar en eficiencia y costes.
“Debemos recuperar el orgullo por la industria como motor de progreso”
P.–Hay preocupación por la capacidad de la red eléctrica andaluza para nuevos proyectos. ¿Puede ser un freno?
R.–No debe ser un freno si actuamos con una planificación ágil y coordinada. Para liberar todo el potencial industrial del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde y garantizar la viabilidad de los proyectos es imprescindible resolver el acceso y la capacidad de la red eléctrica. Resulta prioritario que los planes de desarrollo de la red de transporte eléctrico, liderados por el operador del sistema y las administraciones públicas, avancen en perfecta sintonía con el ritmo de inversión de la iniciativa privada. Necesitamos que la infraestructura eléctrica acompañe esa velocidad para no perder competitividad ni oportunidades de desarrollo en Andalucía.
Respaldos al proyecto OnubaP.–Onuba ha despertado una gran expectación. ¿Qué respaldo tiene el proyecto?
R.–Somos plenamente conscientes de la expectación y del impacto que tiene Onuba, y por eso afrontamos este reto con el máximo rigor industrial y humano. Sabíamos que para liderar el nuevo mercado de las moléculas verdes en Europa no podíamos quedarnos en declaraciones de intenciones: era el momento de dar el paso decisivo de la estrategia a los hechos y demostrar que la oportunidad del hidrógeno renovable en España es madura y real. Contamos con el mejor respaldo posible para garantizar el éxito de este proyecto clave. Onuba nace con un rotundo apoyo institucional por parte de la Comisión Europea, el Gobierno de España y la Junta de Andalucía. Además, nos acompaña un consorcio de socios de primer nivel como Hy24, Cofides, Alter Enersun y Enagás. Tener las miradas puestas en nosotros nos motiva a consolidar a Andalucía como el gran referente energético del continente.
El consejero delegado de Moeve, ante una maqueta del parque energético de Palos.
/ Moeve
P.–¿Cuál es la importancia de los parques energéticos en la coyuntura actual? ¿Cómo se están transformando?
R.–La situación geopolítica ha vuelto a recordarnos que la energía no es solo una necesidad climática: es también una cuestión de competitividad, resiliencia y seguridad energética. La autonomía de suministro exige instalaciones eficientes, flexibles y descarbonizadas. En los últimos cinco años hemos invertido más de 2.000 millones de euros en aumentar la eficiencia de nuestros parques energéticos, que evolucionan de refinerías tradicionales a hubs de moléculas verdes. Huelva es un gran ejemplo: integramos la planta de hidrógeno verde con la de biocombustibles 2G para producir SAF y HVO, y nuestra actividad química podrá incorporar este hidrógeno para elaborar productos descarbonizados y más sostenibles.
“Necesitamos que la infraestructura eléctrica nos acompañe para no perder competitividad”
P.–¿Cree que mejorará la percepción de la industria con el nuevo modelo energético?
R.–Sin duda. El nuevo modelo demuestra que la industria no es el problema, sino parte de la solución para frenar el cambio climático y garantizar la independencia energética de Europa. Proyectos como Onuba son nativos digitales, optimizan el consumo de agua, reducen emisiones y crean empleo de alta cualificación. No estamos ante una industria del pasado, sino ante una reindustrialización verde que genera prosperidad y atrae talento. Debemos recuperar el orgullo por la industria como motor de progreso.
P.–¿Se ha preparado Andalucía para formar parte de la nueva industria energética?
R.–Andalucía tiene una oportunidad extraordinaria. Es la región mejor preparada de Europa: reúne recursos renovables, suelo, materias primas, infraestructuras portuarias y una larga tradición industrial. Para ser competitivos también es necesario agilizar los trámites, y Andalucía ha identificado esta urgencia con su Unidad Aceleradora de Proyectos. Además, partimos de algo que no se construye de la noche a la mañana: conocimiento industrial. En Huelva y el Campo de Gibraltar acumulamos décadas de experiencia y, en nuestro caso, 40 años operando con hidrógeno. Sobre esta base, estamos invirtiendo en la formación de nuestros empleados y en la capacitación de perfiles especializados en industria nativa digital y tecnologías de vanguardia para adaptar el talento a las exigencias de las moléculas verdes, a través de acuerdos para impulsar la FP Dual y nuestros vínculos con las distintas universidades de la región. Es muy relevante esta cuestión, debemos poner las bases para desarrollar el talento necesario que van a demandar los nuevos proyectos industriales basados en energías como el hidrógeno verde o los biocombustibles. Si somos capaces de anticiparnos y resolverlo, también representa una enorme oportunidad para la región.
"La oportunidad del hidrógeno renovable en España es madura y real"
P.–¿Qué hace falta para que esta nueva industria deje más riqueza que anteriores ciclos industriales?
R.–Tenemos los recursos naturales, la capacidad industrial y los proyectos. Ahora el reto es ganar velocidad, y para ello veo tres prioridades: un marco regulatorio estable, sencillo y predecible; infraestructuras, con capacidad de conexión eléctrica, hidroductos y corredores hacia los centros de consumo europeos; y talento universitario, de FP Dual y del tejido empresarial auxiliar. Todo ello requiere colaboración público-privada para que la inversión se traduzca en reindustrialización real y valor duradero. La diferencia entre aprovechar la oportunidad o perderla será nuestra capacidad de ejecutar con rapidez, antes de que otras regiones como China se adelanten.
P.–También apuestan fuerte por los biocombustibles 2G. ¿Cuál debe ser el siguiente paso?
R.–Onuba y la planta de biocombustibles 2G son dos de los cuatro mayores proyectos industriales que actualmente se construyen en España. Nuestra prioridad es ejecutarlos correctamente mientras trabajamos con socios, clientes y proveedores para fomentar la demanda. Queremos ser un referente europeo de las moléculas verdes, creciendo en hidrógeno verde, biocombustibles 2G y combustibles sintéticos. Según el estudio que hemos elaborado con PwC, las moléculas verdes podrían reducir a la mitad la dependencia energética exterior de Europa en 2040. Si entonces podemos comprobar que Andalucía contribuyó decisivamente a reforzar la autonomía energética y la sostenibilidad ambiental de Europa y, al mismo tiempo, construyó una nueva generación de industria y empleo, habremos tenido éxito.
"Las infraestructuras de gran escala que empezamos a construir hoy son las que sostendrán el sistema energético de mañana"
P.–Por último, ¿hay que pensar ya en nuevos objetivos y estrategias después de 2050 o es mejor completar pasos hasta entonces?
R.–Debemos ir paso a paso. Estamos creando algo pionero, que todavía no existe en Europa. Ese primer paso es siempre el más difícil. Una vez que Onuba esté funcionando, será mucho más sencillo escalarlo y multiplicar nuestra capacidad. Las infraestructuras de gran escala que empezamos a construir hoy son las que sostendrán el sistema energético del mañana. Desarrollos como Onuba o la planta de biocombustibles 2G son los cimientos necesarios para que en 2050 las moléculas verdes puedan sustituir el 50% del consumo de combustibles fósiles y aportar un tercio del mix energético de Europa. Completar hoy con rigor y eficiencia cada fase operativa es la única forma real de garantizarnos un futuro mejor.