La gastronomía de Castellón vuelve a encontrar un espacio en uno de los escaparates internacionales de referencia del sector. Una filosofía construida durante años alrededor del producto de proximidad, la huerta y los pequeños productores ha situado ahora al chef Miguel Barrera entre los profesionales seleccionados por la Guía MICHELIN dentro de una de sus principales novedades de 2026.
La gastronomía de Castellón vuelve a encontrar un espacio en uno de los escaparates internacionales de referencia del sector. Una filosofía construida durante años alrededor del producto de proximidad, la huerta y los pequeños productores ha situado ahora al chef Miguel Barrera entre los profesionales seleccionados por la Guía MICHELIN dentro de una de sus principales novedades de 2026.
El cocinero de Cal Paradís, en Vall d'Alba, ya forma parte de Mindful Voices, la nueva plataforma editorial con la que la Guía MICHELIN quiere dar visibilidad a chefs, hoteleros y productores de vino que desarrollan nuevas formas de trabajar vinculadas, entre otros aspectos, al entorno, los recursos locales y una gastronomía más consciente.
Una nueva iniciativa internacional de MICHELINMindful Voices comenzó a desplegarse internacionalmente en junio de este año y, a diferencia de las tradicionales distinciones de la guía, pone el foco en las personas y en sus proyectos, difundiendo sus historias y prácticas a través de la web, la aplicación, las redes sociales y las publicaciones de MICHELIN. La iniciativa arranca desde el ámbito gastronómico y está prevista su extensión también a la hotelería y el vino.
Barrera comparte presencia en esta plataforma con cocineros de reconocido prestigio y proyectos de distintos puntos de España. Entre ellos figura Ángel León, responsable de Aponiente, cuyo trabajo de investigación en torno a los recursos marinos ha sido destacado específicamente por MICHELIN, además de chefs como Marc Segarra, Xune Andrade, Diego Gallegos o David Andrés.
En el caso del castellonense, la propia Guía destaca que alrededor del 90% de los productos utilizados proceden de su huerto o de pequeños productores cercanos, con especial atención a variedades autóctonas como la judía roget o la tomaca de penjar. MICHELIN también menciona la gestión de residuos, el control de la huella de carbono y su participación en distintas iniciativas relacionadas con la gastronomía consciente.
Desde Cal Paradís han celebrado la incorporación señalando que supone el reconocimiento a una manera de cocinar que «nace de aquí», vinculada a su huerto, los productores próximos y el territorio.
Una trayectoria ligada a Vall d'AlbaMiguel Barrera creció entre los fogones del negocio familiar, El Paraíso, impulsado por sus padres en Vall d'Alba. Aunque inicialmente cursó Magisterio, posteriormente se formó también en Hostelería y terminó tomando las riendas del establecimiento familiar, que transformó en el actual Cal Paradís. La Guía MICHELIN destaca precisamente una cocina contemporánea que permanece ligada a las raíces castellonenses, los recuerdos y los productos de kilómetro cero.
El restaurante cuenta con una Estrella MICHELIN y se ha consolidado durante los últimos años como uno de los principales referentes gastronómicos de la provincia. Su historia está también estrechamente vinculada a la de su padre, Miguel Barrera Vallés, pionero de la restauración en la comarca y responsable de establecimientos como Pou de Beca y El Paraíso antes de que su hijo transformara este último en Cal Paradís.
La entrada de Barrera en Mindful Voices refuerza ahora esa proyección desde una vertiente diferente: no solo por lo que llega al plato, sino por la forma en la que el restaurante se relaciona con el producto, los productores y el territorio castellonense.
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