Jill Mather se jubiló en 2020 pensando que por fin había llegado el momento de bajar el ritmo. Después de décadas trabajando en el sector de la restauración, con jornadas que podían alcanzar las 80 horas semanales, la mujer quería dedicar esta nueva etapa de su vida a viajar, descansar y reencontrarse con sus amigos. Sin embargo, la llegada de la pandemia de Covid-19 cambió sus planes y la llevó a pasar mucho más tiempo en las calles de su barrio Chatsworth, en California.Seguir leyendo....
Jill Mather se jubiló en 2020 pensando que por fin había llegado el momento de bajar el ritmo. Después de décadas trabajando en el sector de la restauración, con jornadas que podían alcanzar las 80 horas semanales, la mujer quería dedicar esta nueva etapa de su vida a viajar, descansar y reencontrarse con sus amigos. Sin embargo, la llegada de la pandemia de Covid-19 cambió sus planes y la llevó a pasar mucho más tiempo en las calles de su barrio Chatsworth, en California.
Fue durante aquellos paseos cuando descubrió algo que acabaría cambiando por completo su jubilación: las calles estaban llenas de basura. Mather comenzó a recorrer alrededor de 6,4 kilómetros diarios por su barrio y, mientras caminaba, empezó a encontrarse latas, botellas y todo tipo de residuos acumulados en las aceras. En lugar de limitarse a observar el problema, decidió coger una bolsa de plástico y comenzar a recogerlos.
"Al menos puedo dar un buen paseo", se dijo una mañana antes de salir, según expone el medio americano 'Patch'. Al principio era una actividad completamente solitaria, pero poco a poco sus vecinos comenzaron a fijarse en lo que hacía. Algunos incluso decidieron acompañarla y Mather vio que aquellos paseos podían convertirse en algo mucho más grande.
La jubilada decidió entonces publicar un mensaje en 'Nextdoor', una aplicación utilizada por comunidades de vecinos, para invitar a otros residentes a sus caminatas. La propuesta era sencilla: encontrarse a las ocho de la mañana frente a una cafetería y salir juntos a recoger residuos.

Grupo de voluntarios de la Volunteers Cleaning Communities. / Volunteers Cleaning Communities
La respuesta fue inmediata. Alrededor de una docena de personas aparecieron al día siguiente y el grupo se dirigió a limpiar un parque cercano. Después de terminar, todos se sentaron a tomar un café. La experiencia funcionó y comenzaron a repetir aquellas jornadas hasta que, ese mismo año, Mather creó oficialmente Volunteers Cleaning Communities (VCC).
Desde entonces, lo que comenzó como el paseo matutino de una jubilada se ha convertido en un movimiento vecinal con más de 250 voluntarios repartidos por diferentes zonas del Valle de San Fernando. Su objetivo no es únicamente recoger basura, sino también conseguir que los propios residentes se impliquen en el cuidado de los lugares en los que viven.
Con el crecimiento de VCC, las jornadas también se han extendido a calles, parques, un tramo del río Los Ángeles, un carril bici y zonas próximas a algún refugio nacional. Además, la organización ha ido colaborando con diferentes grupos comunitarios y asociaciones locales para ampliar el alcance de sus acciones.
El resultado de seis años de trabajo da una idea de la dimensión que ha adquirido aquella iniciativa. Los voluntarios de VCC han retirado cerca de 750.000 libras de basura, unos 340.000 kilos, sin contar algunos objetos voluminosos que han sido entregados a las autoridades locales para su eliminación.

Voluntarios de Volunteers Cleaning Communities limpiando las calles de Los Ángeles. / Volunteers Cleaning Communities
La organización también ha conseguido crear vínculos personales entre sus miembros. "Jill es más que una mentora, se ha convertido en una amiga", explicó Barbara Malin, una de las voluntarias que la nominó para ser reconocida como heroína local por 'Patch', medio que se centra en el periodismo comunitario local americano.
Y es que, lo que empezó con una mujer caminando sola y recogiendo basura con una bolsa de plástico se ha convertido seis años después en una organización con cientos de voluntarios, diferentes programas de limpieza y una comunidad que sigue creciendo.