La máxima autoridad del gobierno de Estados Unidos en materia de vida silvestre emitió la semana pasada una directriz que amplía la desprotección iniciada para las especies en peligro de extinción, yendo mucho más allá de lo que las autoridades federales habían anunciado inicialmente.
La máxima autoridad del gobierno de Estados Unidos en materia de vida silvestre emitió la semana pasada una directriz que amplía la desprotección iniciada para las especies en peligro de extinción, yendo mucho más allá de lo que las autoridades federales habían anunciado inicialmente.
El documento señala que tanto particulares como empresas pueden, a partir de ahora, matar animales en peligro de extinción durante trabajos de deforestación, proyectos urbanísticos y otras actividades, siempre y cuando el objetivo de la actividad no sea matar a dichas especies.
El memorando emitido por Brian Nesvik, director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE UU, representa la medida más drástica adoptada hasta la fecha dentro de la campaña de la administración Trump para limitar el alcance de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
“Haz lo que quieras”La decisión ha sido acogida con verdadera indignación por parte de expertos, científicos y entidades conservacionistas: "A menos que lleves puesta una camiseta que diga 'Estoy aquí para derramar la sangre de especies en peligro de extinción', básicamente te libras de cualquier responsabilidad", comentó Brett Hartl, directivo del Centro para la Diversidad Biológica, una organización sin fines de lucro dedicada a la conservación. "Es como decir: haz lo que quieras, no te vamos a denunciar", indicó en declaraciones a los medios locales.

Perro de las praderas, especie amenazada en EEUU / Agencias
Chris Servheen, quien durante 35 años fue coordinador de recuperación del oso grizzly para el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE UU, calificó la nueva política de la agencia en relación a la ley de especies en peligro de extinción como "ridículamente extrema".
"En esencia, se convertirá en una ley sin sentido y no ofrecerá protección alguna a las especies", afirmó. "Es como quitarle las cuatro ruedas a tu coche y decir que sigue siendo tu coche".
Destruir el hábitat no es un “daño”A principios de este año, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre y otras agencias federales redactaron la nueva norma, que deja de incluir la destrucción del hábitat como parte de la definición de "daño" contemplada por la ley. Las autoridades federales sostienen que, siempre y cuando la tala de árboles o la desecación de un humedal no maten directamente a los animales, dichas acciones serán legales, incluso si luego conducen a la desaparición de una especie.

El pequeño zorro Kit Fox, también amenazado de extinción / wikimedia
Ahora, el director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU instruye a los funcionarios de este departamento indicando que ni siquiera la muerte directa de animales en peligro de extinción constituye una "captura" ilegal, siempre que la acción no estuviera "dirigida intencionadamente contra un animal o animales en particular".
Definición de “captura”Las instrucciones dirigidas al personal sobre cómo implementar la nueva norma entran en vigor de inmediato. «Una embarcación que choca accidentalmente con una ballena no ha realizado una "captura" del animal, ya que su rumbo no se fijó con la intención de ir contra la ballena», escribió. «Talar un árbol no constituye una captura de los murciélagos que se refugian en él, a menos que el árbol se tale con el propósito de matarlos o capturarlos», pone como ejemplo el director Nesvik.
Esta nueva normativa acaba con un marco normativo vigente desde hace mucho tiempo, según el cual los promotores inmobiliarios y otras industrias deben someterse a un análisis ambiental sobre el potencial impacto de sus proyectos sobre especies en peligro de extinción antes de obtener los permisos necesarios.
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Pese a ello, las entidades conservacionistas han advertido de que las industrias que se acojan a la nueva directriz de la agencia para prescindir de los permisos podrían enfrentarse a demandas ciudadanas, y que una nueva administración podría restablecer la interpretación anterior de la ley.
Fuente: Información