22/09/2026 a las 23:48h.
Inyesur es hoy un nombre propio indiscutible en el sector de la automoción industrial y de turismos, pero su historia es la de dos apasionados de la mecánica que supieron ver el futuro en el momento preciso: Ismael de la Higuera García y Francisco Luis Garzón López. Las raíces de este laboratorio especializado en la reparación de componentes de inyección diésel y gasolina se remontan a la unión de Ismael y Francisco, que empezaron a trabajar juntos en 2015 y años más tarde, en 2024, decidieron crear como socios Inyesur.
Lo que comenzó como un proyecto humilde ha evolucionado hasta convertirse en un equipo de 10 trabajadores. «Estamos en un momento muy prometedor y avanzando a pasos agigantados», explican desde la dirección de la firma granadina, que ya prevé nuevas contrataciones a corto plazo para asumir el fuerte volumen de trabajo que les llega.
La clave de su éxito reside en una fórmula imbatible: reparaciones con garantía total avaladas por más de 35 años de experiencia acumulada en el sector, combinadas con una fortísima presencia en redes sociales que ha eliminado cualquier barrera geográfica. Hoy en día, particulares y talleres de todos los rincones de España les envían sus componentes para reparar. El mercado nacional se les empieza a quedar pequeño y ya cuentan con una destacada cartera de clientes internacionales en Portugal e Italia.
Para dar respuesta a esta alta demanda, la empresa ha realizado recientemente una importante inversión para ampliar sus instalaciones con maquinaria de última generación, situándose a la vanguardia tecnológica del sur de Europa.
Únicos en Andalucía con la tecnología del futuro
El sector del automóvil se encuentra en plena transformación y en Inyesur han sabido tomar la delantera. Actualmente, son el único laboratorio en toda Andalucía con capacidad para adquirir y reparar las bombas de los vehículos híbridos, un hito tecnológico que los posiciona como referentes de la movilidad sostenible.
Sin embargo, su estrategia de futuro mira hacia sectores donde el motor de combustión tradicional sigue siendo indispensable. «Estamos apostando muy fuerte por el vehículo industrial, la maquinaria de obras públicas, el sector logístico de carretillas y el ámbito náutico y marítimo. En estos campos, la inyección convencional tardará muchísimo tiempo en desaparecer», apuntan con visión de negocio.



De manera paralela, en sus bancos de prueba se sigue trabajando con el motor clásico. Inyesur mantiene viva la reparación de maquinaria de grupos electrógenos y turismos antiguos. Un valor refugio en el mercado actual, ya que cuentan con personal veterano que conserva el oficio técnico para trabajar los sistemas antiguos, un conocimiento prácticamente extinto entre las nuevas generaciones de mecánicos.
Compromiso con el talento joven y la inclusión
Más allá de los números y las máquinas, Inyesur destaca por su modelo de gestión humana. En un sector tradicionalmente masculinizado y con dificultades para el relevo generacional, la empresa granadina rompe moldes apostando firmemente por el talento joven y configurando un equipo mixto que incorpora a mujeres técnicas, un valor por el que pocas empresas del sector se atreven a apostar hoy en día.
Con los cimientos asentados, el reconocimiento del mercado y una tecnología exclusiva en la comunidad autónoma, el horizonte de Inyesur no tiene techo. Como ellos mismos aseguran: «La respuesta está siendo espectacular, pero todavía nos queda mucho trabajo por hacer».