Frente a los que piden cita al primer estornudo, hay un batallón silencioso que presume de no ir al médico nunca. No siempre es síntoma de una salud de hierro
22/09/2026 Actualizado a las 00:35h.
Yo a mi médico ni lo conozco. No he ido en mi vida». Esta frase, que algunos recitan a menudo con fanfarronería, tiene mucho de ... trampa. Dan ganas de preguntarles si nunca han tenido una triste gripe que les haya tumbado en la cama. Responderán que no, por supuesto; pero la realidad es bien distinta. En la mayoría de los casos, tenerla la han tenido, pero han buscado explicaciones, algunas inverosímiles, para no pedir cita. ¿Un dolor persistente? «Será cansancio». ¿Tos que no se va? «Contaminación». ¿Adelgazar? «Es que como menos». ¿Una recomendación para hacerse una prueba? «Ya iré más adelante, que estoy liadísimo». Así todo el rato.