Uno de los principales objetivos del Gobierno de España y la Dirección General de Tráfico (DGT) es reducir la siniestralidad y mejorar la protección de los usuarios más vulnerables. Entre ellos se encuentran los menores, especialmente en los alrededores de los colegios, donde la circulación de vehículos y la presencia de peatones coinciden a diario durante varios minutos, sobre todo durante las horas de entrada y salida.