Telmo Rodríguez desgranó ante los sumilleres de Bizkaia sus desvelos durante 30 años para «salvar» viñas de alto valor y, sobre todo, «hacer buenos vinos»
17/06/2026 a las 18:28h.
A Telmo Rodríguez, al volver de estudiar Enología en Burdeos, le dijo su padre que no se le ocurriera hacer un gran vino porque eso, « ... en este país», no lo iba a querer nadie. Y el hijo volvía, precisamente, con la idea hacer grandes, grandísimos vinos; vinos que se pudieran enseñar por ahí afuera y que se reconocieran como grandes productos españoles, y que fueran puestos al mismo nivel que los de Francia e Italia. Lejos de ser un jarro de agua fría, el comentario de su padre, Jaime Rodríguez Salís, el de Remelluri, le impulsó a elaborar... un vino blanco. Sí, un blanco de Rioja, que por entonces, en los primeros noventa, era una cosa rarísima. Algo que nadie iba a querer, vaya. Y ahora todo el mundo habla del blanco, en todas partes. Se dice que será el del futuro, también en esa D.O.